Red Española de Historia y Arqueología
La escritura jeroglífica egipcia más antigua nos remite a motivos rupestres.
Es en las cercanías de la localidad de Abidos donde se han hallado las manifestaciones de arte jeroglífico más antiguamente datados, concretamente hacia el 3.300 a.C.
La siguiente figura es una representación de los motivos rupestres de Gebel Tjauti:
Jeroglíficos egipcios más antiguos conocidos
Estos primeros jeroglíficos datados hacia el 3.300 nos pueden parecer muy infantiles, y son muy diferentes a los mucho más evolucionados y estilistas que a partir de la Dinastía I comienzan a hacerse visibles en los monumentos egipcios (1).
El faraón Aha construyó el templo de la diosa Neith en la localidad de Sais (c. 3.000 a.C.). A partir de este momento comienzan a haber indicios arqueológicos de poblamiento de esta localidad, y de surgimiento a partir del templo de Neith de estructuras urbanas.
La metahistoria océanica de Platón cuenta la historia de un poderoso reino situado más allá de las Columnas de Heracles, Atlántida, que sostuvo una guerra con la Atenas primitiva (Timeo 25 a-c).
El dios protector de la Atlántida de Platón era Poseidón..
Tal como dije antes acerca del sorteo de los dioses
-que se distribuyeron toda la tierra, aquí en
parcelas mayores, allí en menores e instauraron
templos y sacrificios para sí-, cuando a Poseidón le
tocó en suerte la isla de Atlántida la pobló con sus
descendientes, nacidos de una mujer mortal en un
lugar de las siguientes características. ( Critias 113 b-c)
El párrafo referido habla de que los dioses se distribuyeron toda la tierra, en parcelas, unas más grandes y otras más pequeñas, y al hacerlo “instauraron templos y sacrificios para si”.. (Critias 113 c)
Si a Poseidón le tocó la Atlántida en suerte, a Atenea le tocó Atenas..
El sacerdote
replicó: ʹSin ninguna reticencia, oh Solón,
lo contaré por ti y por vuestra ciudad,
pero sobre todo por la diosa a la que tocó
en suerte vuestra patria (Timeo 23 c)
Pero la leyenda fundacional de Atenas, recoge que antes de que se decidiese que fuese Atenea la patrocinadora de la ciudad del Atica, hubo una disputa entre Poseidón y aquella por tener el honor de ser el receptáculo de dicho patronazgo.
Para ganarse el favor de los atenienses, Poseidón golpeó el suelo con su tridente, haciendo que brotase un manatial, pero el agua de este era salada. Atenea les ofreció a aquellos el olivo, que podía dar madera, aceite y alimento. Los atenienses se inclinaron entonces por Atenea. Poseidón se vengó de este agravio lanzando una devastadora inundación sobre Atenas.
Fidias (490 – 431 a. C.), plasmó este mito sobre la fundación de Atenas en el frontón de la fachada occidental del Partenón..
Recreación por Fidias del combate entre Atenea y Poseidón en el pórtico del Partenón
Platón proyectó este mito fundacional de Atenas en su metahistoria océanica, de tal manera que el enfrentamiento entre Poseidón y Atenea se manifestó en la guerra entre la Atlántida y la Atenas primitiva.
En este caso no se trata de dar un simple nombre griego a un dios bárbaro, sino de otorgar creencias religiosas netamente griegas a los atlantes.. ¿qué hace un dios griego como Poseidón siendo venerado por un imperio bárbaro de más allá de las Columnas de Heracles?.
El dato de la fundación del templo de Neith en Sais por Aha (c. 3.000 a.C.) es un acontecimiento histórico a tener en cuenta si se pretende dar verosimilitud histórica el relato platónico sobre la Atlántida..no puede simplemente ser obviado.
¿Cómo hacer encajar la alusión a los ocho mil años hecha en Timeo 23 c por el viejo sacerdote del templo de Neith en Sais teniendo en cuenta la fecha histórica de la fundación del templo de Neith en Sais (c. 3.000 a.C.)..
¿Y como hacer encajar el que “los escritos sagrados establecen la cantidad de ocho mil años para el orden imperante entre nosotros” con la evidencia arqueológica de que los jeroglíficos egipcios más antiguos conocidos no se remontan más allá del 3.300 a.C. (1)?..
Si se obvian las evidencias históricas y arqueológicas que se pueden entresacar del relato de Platón sobre la Atlántida, se podrá hablar de mitología, alegoría, enseñanza didáctica de carácter moral, u otras, pero no se podrá hacerlo entonces de realidad histórica.
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Comentario por José Angel Hernández el mayo 14, 2012 a las 6:33pm CRITIA.-Pues bien, Timeo, lo acepto como tú
también hiciste al principio, y puesto que pedías
perdón entonces porque ibas a hablar de cosas
importantes, ahora yo también solicito lo mismo y
pienso que lo voy a obtener todavía en mayor
grado que tú en relación con lo que se va a decir.
No obstante, estoy casi seguro de que el ruego que
voy a hacer es muy pretencioso y poco apropiado
para la ocasión; a pesar de ello, lo diré. ¿Quién en
su sano juicio sería capaz de afirmar que tú no
acabas de hablar correctamente? Pero yo he de
intentar explicar de algún modo que lo que me
propongo decir precisa un perdón mayor, ya que es
más complicado. Pues al hablar a los hombres
sobre los dioses, Timeo, parece más fácil hablar
con convicción que cuando se nos habla acerca de
los mortales. Y es que la inexperiencia y
desconocimiento total de los que escuchan
proporciona una gran ventaja al que va a exponer
algo sobre ellos. Sobre los dioses sabemos que así
estamos. Para mostrar de una manera más clara
esto que digo, seguidme en lo que voy a contar.
Ciertamente todo lo que decimos es, por
necesidad, una imitación y una representación.
Observemos las representaciones en los cuadros de
los cuerpos divinos y humanos con relación a la
facilidad o dificultad para parecer a quienes lo
observan que se han imitado de forma correcta, y
observaremos que con la tierra, las montañas, los
ríos, el bosque, todo el cielo, lo que hay y lo que se
muere en él, nos complace primeramente que
alguien haya sido capaz de imitarlos aunque sea
poco el parecido; además de esto, al no conocer
nada con seguridad de ellos, ni examinamos ni
censuramos las pinturas, nos valemos de un boceto
no bien definido y engañoso. Pero cuando alguien
se atreve a pintar nuestros cuerpos, al darnos
cuenta perfectamente de los errores debido a que
siempre los vemos, con convertimos en jueces
severos del que no consigue una igualdad
completa. Hay que tener en cuenta que esto mismo
ocurre también con los discursos: que nos
complacen los asuntos celestes y divinos, aunque
se digan con poca verosimilitud, pero examinamos
con detenimiento los mortales y humanos. De lo
que vamos a decir ahora, es preciso que se nos
perdone el que no podamos aportar por completo
lo conveniente, pues hay que considerar que no es
cosa fácil pintar a los mortales, sino difícil, pues
existe la opinión. He dicho todo esto, Sócrates,
porque quiero recordároslo y solicitaros que me
concedáis no menos perdón sino más por lo que
me dispongo a relatar. Concedédmelo
gustosamente si en verdad os parece que pido un
regalo justo. (Critias 106 c- 108 a)
Comentario por Georgeos Díaz-Montexano el mayo 14, 2012 a las 6:18pm Gracias Sonia, sólo me gustaría aclarar, que para mi no es una historia verdadera por el simple hecho de que así lo afirma Platón (a través de Critias y nada menos que del sagrado Sócrates, a quien nadie -y menos Platón- se atrevería a usar en vano y menos para poner una vil mentira en su boca). Para mi es una historia verdadera, basada en antiguas tradiciones (ek palaias akoês) no sólo porque así se dice y recalca (como diferencia de las otras veces cuando se usan mitos en las disertaciones filosóficas), sino porque también lo confirma Plutarco y desde fuentes ajenas a Platón, a través de fuentes egipcias directas como lo evidencia el hecho de darnos hasta los nombres de los sacerdotes egipcios que narraron la historia a Solón y también porque lo confirmó Crantor el primer exegeta de Platón, a través de estelas egipcias con la misma narración como nos trasmite Proclo, que obviamente tuvo copias del comentario al Timeo de Crantor, y no tengo ni la más mínima razón para creer que también Proclo es otro mentiroso como Platón (tal y como nos quieren hacer creer los defensores del "Dogma de Fe" académico, anti-platónico y anti-Atlantista). Nadie ha mostrado aún ni la más mínima evidencia sólida, firme, inapelable, que demuestre que Platón mintió cuando dijo que era una historia que había compuesto Solón en base a los datos que recibió en Egipto (y que obviamente él mismo adaptaría -en parte- a su época, para su público ateniense), como tampoco nadie ha mostrado aún ni la más mínima evidencia sólida, firme e inapelable, que demuestre -más allá de cualquier duda razonable posible- que igualmente mintió Plutarco cuando confirmó que, en efecto, Solón comuso su narración partiendo de lo que los sacerdotes egipcios (Sonjis de Sais y Psenofis de Heliópolis) le trasmitieron, aunque no pudo terminar porque le sorprendió la muerte (ya era muy mayor cuando empezó a redactarla) como tampoco nadie ha mostrado aún ni la más mínima evidencia sólida, firme, e inapelable, que demuestre que también Proclo mintió cuando acreditó (según las fuentes que él disponía, especialmente los escritos de Crantor) que Crantor había confirmado la existencia de estelas egipcias con la misma narración. Pero hay más, otro autores, ajenos a Platón, narran otras variaciones de la misma tradición, al menos en esencia, o sea, un pueblo civilizado del Atlántico que lucha contra otros del interior de las Columnas, o sea, del Mediterráneo y siempre en épocas anteriores a la guerra de Troya y antes del cataclismo del Deucalión. Y repito, son fuentes totalmente ajenas a Platón, es decir que no se basaron en este ni en Solón, en mi libro epítome ya expongo casi medio centenar de fuentes (y es solo un resumen).
El problema es, como ya dije, que no se puede pretender desacreditar todo esto partiendo sólo de fuentes terciarias (libros de textos modernos, wikipedias, o traducciones modernas), hay que recurrir a las fuentes primarias, es decir, a las fuentes paleográficas en griego, latín, fenico, egipcio, etc., porque se trata justamente de fuentes primarias lo que aquí se intenta debatir.
Un ejemplo de los problemas que se producen por no acudir a las fuentes primarias lo hemos visto ya en la mayoría de las publicaciones del Sr. Hernández, quien ha llegado a plantear preguntas falaces, por basarse en traducciones erróneas que él creía (y a lo mejor hasta las sigue creyendo) más que correctas e inapelables, yo comprendo que él debe ser de eso que no pueden entender ni soportar como es que un simple amateur pueda "enmendar la plana" a ilustres doctos, pero por mucho que esto le resulte difícil de entender y de asumir, así funciona la verdadera lógica de la historia y de la ciencia, no importa cuántos títulos académicos se puedan tener, también se falla, también se cometen errores y peor aún, hasta se inventan falacias.
Expuse el grave error de traducción de la palabra griega que usa Platón en el Critias, ἀκρωτήριον, que gernalmente es "parte que sobresale de algo", 'extremidad', 'punta', 'promontorio' y aplicado a la arquitectura griega, 'frontón', pues bien, como ya me esperaba, sin el más mínimo "mea culpa" por haber divulgado (encima con gran convicción) una falacia, o sea, una falsa pregunta, que se basaba en un pésima traducción de tal voz como "cúpula" que es algo completamente diferente, cuando simplemente debió haber se traducido 'frontón' (en el texto en plural, por tanto, 'frontones), se fue el Sr. Hernández, una vez más, por los "Ceros de Úbeda", y diciendo que tampoco los acroteriones como estatuas o adornos que se colocaban en las esquinas sobresalientes de los frontones existía en los tiempos de Solón. Otra vez falla en su intento porque querer desacreditar a toda costa la posible historicidad de la historia verdadera basada en antiguas tradiciones que nos trasmite Platón a través de Solón y este a través de fuentes egipcias. Falla, primero porque olvida (o deliberadamente ignora) que el significado generalizado en la arquitectura clásica griega de ἀκρωτήριον era 'frontón' y templos con frontones ya se aprecian desde los más antiguos ejemplos conservados, al menos desde el siglo VII A.C. El Sr. Hernández se agarra sólo de una de las posibles interpretaciones de la voz, pero no de la generalizada, 'frontón', que de hecho es la única que se puede sostener etimológicamente, ya que ἀκρωτήριον proviene de ἄκρος, que no significa estatua ni adorno de ningún tipo sino simplemente, "punto extremo", 'punta', 'extremidad', "borde o confín de algo". El elemento arquitectónico consistente en estatuas o adornos similares que se ponían en los frontones o pedimentos, es precisamente, una consecuencia de lo anterior, por lo tanto, una voz inventada a posteriori. Así pues, la traducción correcta aquí es la del uso generalizado y como ya se sabe, los templos ya tenían 'frontones' en tiempos anteriores a Solón, y ello sin descartar que la traducción sea aún más simple o generalizada aún, la de "extremidades", o sea, las extremidades o puntas del templo, sin más.
Saludos cordiales,
Georgeos
Hola José, que tal?
pero lo que sí es cierto es que en el diálogo de Platón,antes de contar el relato de la Atlántida, dice lo siguiente: "...atención, lo que voy a contar ahora es UNA HISTORIA VERDADERA..". o sea remarca lo de la historia verdadera. si no fuese verdadera,no lo pondría,y si fuese verdadera tendria las dos opciones o remarcarla o por defecto...
el caso es que lo ha remarcado,por algo será...
las otras historias mitos o no mitos(hércules,poseidon,etc.etc..etc..) se pondrá pensar las dos opciones o mito o realidad en forma de mito(teniendo en cuenta que con el paso del tiempo se pierden datos(si es contado oralmente..) etc...
pero yo pienso que lo que pretende decir Georgeos, es que es UNA HISTORIA VERDADERA porque
lo pone en los textos..
Comentario por José Angel Hernández el mayo 14, 2012 a las 4:43pm Georgeos dijo:
El caso es que siempre se olvida algo muy importante. La existencia de datos ya sea legendarios o mitemas representados en templos (como en este caso) anteriores a los tiempos de Platón, también puede ser interpretados como evidencia de la tradición histórica, tal y como dice Critias de la Atlántida como una "historia verdadera que estaba basada en antiguas tradiciones orales". Así que se puede creer que Platón se inspiró en esto (cada cual es libre de escoger en qué creer), pero también puede ser todo lo contrario, es decir, que tales mitos anteriores a Platón (sin duda alguna) son un reflejo de la misma historia, y por tanto, una prueba de que esta no fue nunca una mera invención de Platón ni de Solón.
Como planteamiento teórico podría considerarse que el mito es el reflejo de un acontecimiento ocurrido en tiempos inmemoriales, pero en el caso de la Atlántida de Platón lo que se conoce de los numerosos mitos en los que Poseidón tiene un papel protagonista disuelven esta teoría como una terrón de azúcar en un vaso de agua..
El mito de la fundación de Atenas es de naturaleza etiológica, pues refiere el origen de una cosa, en este caso de una institución, la ciudad de Atenas.
Pero este mito fundacional de Atenas está ligado a otros muchos mitos de naturaleza semejante donde hay un elemento en común, que tiene relación con la propia geografía de la península griega y la acción temible del mar sobre sus costas y las ciudades ubicadas en esta.
El mito de la disputa entre Poseidón y Atenea procede así de una realidad perceptible por los griegos a los largo del desarrollo de su memoria histórica, aquella irremediable tendencia del mar a invadir periódicamente las costas egeas para devastar las tierras situadas en estas zonas.
De esta realidad geográfica y meteorológica surgieron en la Antigua Grecia numerosos mitos en los que Poseidón se disputaba la posesión de esta o aquella ciudad con esta o aquella divinidad.
Señalo a continuación los más conocidos:
- Poseidón-Hera por la posesión de Argos.
- Poseidón-Helios por la posesión de Corinto
- Poseidón-Zeus por la posesión de Egina
- Poseidón-Dionisio por la posesión de Naxos
- Poseidón-Apolo por la posesión de Delfos.
Otra versión de los mitos en torno a Poseidón donde se aprecia su intervención, se manifiesta esta vez mediante el envío de monstruos marinos, tal como los encontramos en los mitos de Hesíone y Andrómeda.
Mito de Hesíone: Un oráculo decía que para liberar la ciudad de Troya de un monstruo marino enviado por Poseidón, Hesíone debía ser dada como sacrificio al monstruo. Laomedonte, dispuesto a seguir las instrucciones del oráculo, encadenó a su hija frente al mar pero en ese momento llegaba a la ciudad el héroe Heracles, que quitó las cadenas a Hesíone e hizo un pacto con Laomedonte mediante el cual si Heracles conseguía matar al monstruo, recibiría como premio unas yeguas sagradas que tenía el rey de Troya. Heracles consiguió matar al monstruo, pero Laomedonte no cumplió su parte del trato y años después, como represalia, regresó a Troya en una expedición de conquista y saqueo.
Mito de Andrómeda: Su madre, habiendo presumido de ser tan bella como las Nereidas, provocó la furia de Poseidón. Este decidió inundar la Tierra y enviar al monstruo marino Ceto, para que acabase con los hombres y el ganado. El padre de Andrómeda sabía, por el oráculo de Amón, cual era la única solución: casar a su hija con el monstruo. Para ello, la dejó únicamente vestida con unas joyas y encadenada a una roca
No hay pues un solo mito de Poseidón luchando por la posesión de una única ciudad, Atenas, sino que este mito tiene múltiples versiones, todas ellas ligadas a la lucha de las diferentes poblaciones griegas contra las periódicas invasiones de las aguas del mar sobre sus costas..
Este mito es por tanto un reflejo de la lucha del hombre contra las adversidades de la naturaleza..naturaleza esta que intenta arrebatarles sus tierras inundándolas y convirtiéndolas por tanto en propiedades del mar..
Comentario por Georgeos Díaz-Montexano el mayo 13, 2012 a las 10:57pm Esta idea es super-vieja también. Yo mismo ya la he publicado antes y otros autores antes que yo. De hecho, el primero que lo comentó -tal cual- fue Proclo, aunque él mismo la expuso por boca de otros y también expuso las diversas opiniones de los que no creían que fuera sí sino al revés, o sea, que estas son evidencias (con forma mitológica) de la misma historia de la Atlántida que los egipcios trasmitieron a Solón.
El caso es que siempre se olvida algo muy importante. La existencia de datos ya sea legendarios o mitemas representados en templos (como en este caso) anteriores a los tiempos de Platón, también puede ser interpretados como evidencia de la tradición histórica, tal y como dice Critias de la Atlántida como una "historia verdadera que estaba basada en antiguas tradiciones orales". Así que se puede creer que Platón se inspiró en esto (cada cual es libre de escoger en qué creer), pero también puede ser todo lo contrario, es decir, que tales mitos anteriores a Platón (sin duda alguna) son un reflejo de la misma historia, y por tanto, una prueba de que esta no fue nunca una mera invención de Platón ni de Solón.
Al respecto, yo mismo he terminado dando con relieves en templos griegos construidos antes de Platón (y al parecer en los mismos tiempos de Solón), donde claramente se ven escenas que se pueden interpretar como una alusión a la misma historia de la Atlántida; y los datos que arrojan son bastantes sólidos sobre todo porque no hayan una clara explicación convincente en ninguno de los mitos conocidos de los griegos. De esto apenas existe nada escrito, y la razón -obviamente- ha sido por no que no se puede explicar correctamente, pero en mi libro sobre las fuentes griegas, en el volumen correspondiente (Athenas Codex) mostraé esas pruebas entre otras con toda exposición en detalle.
Saludos cordiales,
Georgeos

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