ARQUEOLOGOS

Red Española de Historia y Arqueología

DISCO DE FESTOS. ¿LEYES EN VERSO DE TARTESSOS?

El disco de Festos es una pieza de arcilla circular en la que aparecen grabados por las dos caras 242 signos jeroglíficos o ideogramas en relieve, seguramente con la intención de servir como "tampón" en lo que se podría calificar como el antecedente de la imprenta. Este disco apareció en las ruinas del palacio minoico de Festos, en la isla de Creta, sin que se puede datar con seguridad por el incierto contexto arqueológico en el que se encontró, aunque no debe de estar muy lejos de mediados del segundo milenio a. de C.

         Los expertos coinciden en la singularidad de la escritura de este disco ajena a las de la isla de Creta y de las conocidas en todo el medio oriente constituyendo "un caso único" y que "nada demuestra que su origen sea  cretense", en palabras de Jean-Pierre Olivier (Las civilizaciones Egeas, del neolítico y de la edad del bronce. Editorial Labor-1992).

         Para los estudiosos del neolítico y el bronce de la península ibérica deberían llamar la atención algunos de los ideogramas que aparecen en el disco, pero este no ha sido el caso y salvo el notario -metido a investigador- D. Blas Infante ninguno hace referencia al posible origen andaluz-peninsular de este disco. Blas Infante, en su libro El Ideal Andaluz, hace una clara referencia al tema al asegurar que "en el disco de Festos.... se encuentran los caracteres neolíticos andaluces, reproducidos exactamente, formando en la inscripción con otros representativos".

         La aparición de este disco perteneciente al mundo argárico-tartésico en una zona como la isla de Creta, y en una época como es mediados del segundo milenio a. de C. (entorno  al 1.500 a.de C.), no es extraño si tenemos en cuenta los múltiples intercambios comerciales entre la península y el mediterráneo oriental, como nos dice F. Jordá en el primer volumen de La Historia del Arte Hispánico - La Antiguedad- de la Editorial Alhambra, Madrid-1978, "dentro ya del segundo milenio a. de C las influencias y contactos con los pueblos del mediterráneo oriental se hacen cada vez más patentes y más intensos. Las necesidades de metal (cobre, estaño, plata) de las "grandes potencias" orientales (hititas, sirios, micénicos y egipcios) hace que esos contactos sean cada vez más estrechos, lo que determina la inclusión de nuestra península dentro del área comercial del mundo mediterráneo".

                   No sólo estaría el disco de Festos como prueba de esas relaciones entre oriente y occidente en tan tempranas fechas, ahí están también las tumbas "micénicas" y los idolillos "cicládicos" que aparecen en Andalucía durante la cultura de los Millares, datadas mucho antes que las civilizaciones micénicas y cicládicas. También están las pinturas de barcos "de tipo egeo" aparecidas en una cueva cerca del estrecho de Gibraltar. Esperemos que con el tiempo, el interés de los estudiosos y un poco de suerte en las excavaciones  (de hecho, ya se van encontrando en Andalucía algunas piezas cerámicas catalogadas como micénicas que van confirmando estas relaciones) pueda llegar el momento en que se esclarezcan con rotundidad las relaciones entre Andalucía y el mediterráneo oriental

         Ahora no se trata de exponer todas las pruebas que demuestran estas relaciones -al margen del tipo de relación- si no de intentar establecer la  del disco de Festos con la, hasta ahora no comprobada escritura ideográfica tartésica, y más en concreto con las leyes en verso que según Estrabón tenían los turdetanos, descendientes de los tartesios, con más de "6.000 años de antigüedad". Es posible que los 6.000 años de Estrabón no sean los actuales, sino más bien serían años tartésicos de tipo estacional. Es decir, que se trataría de unos mil quinientos años antes de él, lo que equivaldría que las leyes en verso de los tartesios se remontarían hasta mediados del segundo milenio a. de C. con lo que nos situamos en las fechas dadas para el discos de Festos.En la época a la que hacemos referencia  existía en Andalucía un pueblo, el llamado argárico, con un alto nivel económico y cultural, que dominaba la navegación y que extendía su influencia desde el sudeste peninsular hacia el levante y hacia oeste por el bajo Guadalquivir y la costa atlántica. El pueblo argárico se puede considerar como tartésico en sentido amplio siguiendo a Maluquer de Motes o Gómez Moreno y no, como otros estudiosos sostienen, circunscribiendo lo tartésico sólo al periodo llamado "orientalizante".

         Es lógico pensar que una cultura como ésta que mantenía un gran intercambio comercial necesitara de la escritura al igual que los pueblos contemporáneos. Aunque no se ha encontrado algo que se pueda considerar como escritura relacionada con los argáricos, sí que existen multitud de ideogramas por separado que inducen a pensar en que sí existía. Y es aquí donde llegamos al disco de Festos, ya que algunos de los ideogramas que aparecen en el disco y que no se pueden relacionar con su entorno físico si que aparecen en la península e incluso alguno de ellos sólo se conocen aquí.

 El disco de Festos tiene 45 signos diferentes entre las dos caras. Están distribuidos en espiral  en grupos perfectamente separados como si cada grupo constituyera  una frase. Si analizamos una de las caras, que podríamos denominar cara A, y pusiéramos las frases (cuenta con 31 grupos de ideogramas o "frases") en líneas independientes y nos fijásemos en las terminaciones de cada frase podríamos deducir fácilmente que se trata de un poema que cuenta, incluso, con un "estribillo" ya que tres de las frases se repiten en grupo dos veces y una de ellas individualmente se repite tres veces. También podemos observar como la misma terminación compuesta por dos ideogramas se repite en 12 ocasiones de las 31 frases, alternándose como ocurre en un poema.

De los 45 ideogramas que aparecen en el disco, muchos de ellos pueden considerarse comunes a los ideogramas que se utilizaban en todas la escrituras, por ejemplo: una rama, un pez, un pájaro, un hombre, etc que se  utilizaban dibujadas de una forma u otra y que podemos encontrarlos aislados o en grupo en las pinturas esquemáticas en la península sin que se puedan considerar exclusivas de una zona.. Pero llama poderosamente la atención la existencia de dos ideogramas que podemos considerar como propios de las culturas del bronce peninsular, sobre todo de los argárico-tartésicos. Nos referimos al ideograma de la flor de ocho pétalos, símbolo que vemos en una arracada o pendiente tartésico que se conserva en el museo de Cádiz y que está muy relacionado con la estrella de ocho puntas tartésica. Pero sobre todo, llama la atención el ideograma que representa a un guerrero con un penacho de plumas en la cabeza que es propio de los guerreros argáricos que navegaban por el atlántico y el mediterráneo dejando sus huellas por todos lados en forma de pinturas rupestres e insculturas. Estos guerreros con penachos son estudiado por F. Jordá y J. Mª Blázquez en el libro Historia del arte Hispánico -LA ANTIGÜEDAD. y por F. Jordá Cerdá en "los Tocados de plumas en el arte levantino".

También aparecen guerreros con penachos en una estela egipcia de Ramsés II en la que se recuerda la lucha y la victoria contra los invasores conocidos como "pueblos del mar" de los que formarían parte los argárico-tartésicos, según F. Jordá Cerdá. La presencia de estos prisioneros con penachos en la estela de Ramsés II viene a demostrar esta intuición del profesor Cerdá.

Otra característica que llama la atención del disco de Festos es el estar escrito en espiral lo que puede tener un paralelismo con las estelas tartésicas posteriores que también tiende a la escritura en espiral.

De todo ello podemos intuir la pertenencia a la cultura argárico-tartésica del disco de Festos, que no sólo sería la primera escritura conocida de los pueblos peninsulares sino también sería el primer poema del que tenemos constancia de un pueblo tan dado a la poesía como el pueblo tartésico-bético-andalusí-andaluz.  

Fuente: Francisco Garcia Duarte.

 

 

Visitas: 366

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de ARQUEOLOGOS para añadir comentarios!

Participar en ARQUEOLOGOS

Comentario por Georgeos Díaz-Montexano el abril 21, 2012 a las 8:46am

FE DE ERRATAS:

Donde dice: "De hecho, los ejemplos conocidos son muy escasos, no son lo suficientemente ambulantes como para que podamos catalogarlos o tipificarlos como algo “típico” o “propio” o “característico” (como si de un símbolo-sello de identidad étnica se tratara)."

 Debe decir: "De hecho, los ejemplos conocidos son muy escasos, no son lo suficientemente ambundantes como para que podamos catalogarlos o tipificarlos como algo “típico” o “propio” o “característico” (como si de un símbolo-sello de identidad étnica se tratara)." 

Comentario por Georgeos Díaz-Montexano el abril 21, 2012 a las 8:36am

Me gustaría puntualizar algunas cosas:

1. Dice García Duarte: "Pero sobre todo, llama la atención el ideograma que representa a un guerrero con un penacho de plumas en la cabeza que es propio de los guerreros argáricos que navegaban por el atlántico y el mediterráneo dejando sus huellas por todos lados en forma de pinturas rupestres e insculturas. Estos guerreros con penachos son estudiado por F. Jordá y J. Mª Blázquez en el libro Historia del arte Hispánico -LA ANTIGÜEDAD. y por F. Jordá Cerdá en "los Tocados de plumas en el arte levantino"… También aparecen guerreros con penachos en una estela egipcia de Ramsés II en la que se recuerda la lucha y la victoria contra los invasores conocidos como "pueblos del mar" de los que formarían parte los argárico-tartésicos, según F. Jordá Cerdá. La presencia de estos prisioneros con penachos en la estela de Ramsés II viene a demostrar esta intuición del profesor Cerdá."

Bien, con todos mis respetos hacia Jordá Cerdá, los ejemplos que él comenta en su estudio no se corresponden (salvo de manera muy forzada) con los guerreros con tocados emplumados que vemos en los relieves egipcios de la época de Ramsés III (no Ramsés II, eso es un error) y que son siempre perfectamente identificados con el nombre de pwrSatj (Puresati o Pulesati) un nombre que nada tiene que ver con el de Tartessos, desde el punto de vista fonético y que tampoco hallamos entre los nombres de antiguas etnias de ningún lugar de Iberia, pero que si vemos muy parecido entre los Philisteos (en hebreo: pelishtî, en asirio: as. palastu, pilishta y pilistu), pueblos estos que según fuentes bíblicas procedían de Creta y de otras islas del Egeo como Chipre, donde también se ha hallado uno de los mejores ejemplos (fuera de Egipto) de tales guerreros en casi todos los detalles, por lo tanto no debe sorprender para nada que veamos en el Disco de Festo tal tocado emplumado similar al de los mismos Pulesatiu, identificados como uno de los “pueblos del mar” en los relieves de los tiempos de Ramsés III y no es necesario saltarse el principio de “lex parsinomia” más conocido como “navaja de Ocham” buscando una solución más compleja y alejada cuando existe otra más simple y más cercana. Otros autores también los identifican con los Persas, hipótesis esta defendida últimamente, sobre todo por relieves persas donde se ven guerreros con exactamente los mismos tipos de tocados.

Por otra parte, conozco bien tales ejemplos del Arte Rupestre Levantino que algunos intentan asociar con lo Argárico, pero para otros son más antiguos, entre los cuales me encuentro, y por las siguientes razones de peso, que estimo no deben ser obviadas... Pues bien, en la época del Argar ya existían las espadas, dagas, alabardas, hachas, etc., o sea, un armamento típico de la Edad de los Metales, pero los ejemplos del Arte Rupestre Levantino muestran a cazadores que sólo usan arcos y flechas, en actividades típicas de pueblos del Paleolítico o del Neolítico como muy reciente. Dudo mucho que tales figuras hubieran sido realizadas por pueblos argáricos, pues para mi resulta muy difícil de entender que no hayan dibujado otros armamentos típicos del Calcolítico y del Bronce como si vemos hicieron otros pueblos de los mismos tiempos en todos los lugares de la península y del resto de Europa, representando siempre, de manera muy clara, y casi siempre de un modo muy llamativa o predominante en la escena, las espadas, dagas, hachas y alabardas y hasta escudos en no pocas ocasiones. Por lo tanto, creo que no existe verdadero fundamento gráfico para relacionar a tales guerreros con simples arcos y flechas (sin alabardas ni dagas ni espadas ni escudos) con los llamados “Pueblos del Mar” con casco emplumado de los tiempos de Ramsés III, quienes siempre fueron representados con escudos y largas espadas típicas del Bronce. No basta con una simple comparación basándose en tocados supuestamente emplumados, pues la calidad de tales pinturas no permite deducir claramente sin son plumas o tiras de cuero o pelaje de algún animal, o un mero tipo de peinado. La comparación es bastante débil desde un punto de vista metodológico.

Yo mismo he descubierto (saldrá publicado en mi próximo libro) verdaderos ejemplos dentro del Arte Rupestre peninsular ibérico de guerreros exactamente iguales, o sea, con el mismo tocado emplumado hasta en los detalles de la decoración de las tiaras o cintas que ciñen a las supuestas plumas o tiras de cuero, y acompañados de los mismos tipos de dagas o espadas como las que aparecen en los relieves egipcios, pero, lamentablemente para los defensores de esta hipótesis interpretativa sobre el “Disco de Festo” como algo de origen tartessio, tales ejemplos -de momento- sólo los he hallado en puntos de la fachada atlántica y del interior de la península, algo lejanos del área de influencia de Tartessos.

Otra cosa, no existe –que sepamos- ninguna estela de Ramsés II con pwrsAtjw (Philisteos o Palestinos) con “cascos emplumados”, sencillamente porque la aparición de estos en la historia de Egipto se registra después, a partir de la Dinastía XX, ya en los tiempos de Ramsés III. Supongo que el autor confundió los relieves de las paredes del pilón norte del Templo de Medinet Habu de Ramsés III con una estela de Ramsés II, lo cual evidencia un más que preocupante “despiste” por no ser pensar en un caso de ignorancia.

En cuanto al Disco de Festos, hace ya más de doce años logré descodificar y descifrar el mismo sin recurrir a  los llamados “desciframientos mágicos”, o sea, meramente simbólicos. Logré identificar cada uno de los signos y sus correspondientes valores fonéticos, quedando sólo pendiente decidir cuál sería el lenguaje usado si uno indoeuropeo o euroasiático o afroasiático. En esta fase está mi investigación. Pero la primera parte, la que corresponde al estudio epigráfico y paleográfico propiamente dicho, esa la he cubierto ya de una manera más que satisfactoria. Logré identificar la casi totalidad de los signos.

Sinceramente, nada me gustaría más que poder vincular a tan enigmática pieza con nuestro querido Tartessos, pero me debo a la verdad, esté donde esté, sea cual sea y caiga quien caiga, y los datos y hechos paleográficos y lexicográficos que he podido constatar no me permiten sostener un origen Tartessio. Ni siquiera la famosa “estrella de ocho puntas” a la que el autor alude, puesto que en realidad es una flor de ocho pétalos, pero para el caso daría igual, ya que ambas formas se alternaban en la antigüedad. Lo importante es que los lectores deben conocer un hecho que el autor ignora u omite (cual de las dos peor), y que tal símbolo de la “Estrella de Ocho puntas, Rayos, o Pétalos”, aparece muy extendida desde los más remotos tiempos por casi toda el Asia Menor y Egipto mismo, no ha sido nunca algo típico ni mucho menos exclusivo de Tartessos ni del Argar. Aunque aquí, en nuestra querida Iberia, también se haya usado, no basta para de ahí concluir o teorizar un origen Tartessio para el Disco de Festo.

Yo lo siento mucho por los amantes y simpatizantes de esta teoría, pero la afirmación del célebre y muy querido –por muchos andaluces- Blas Infante de que "en el disco de Festos.... se encuentran los caracteres neolíticos andaluces, reproducidos exactamente, formando en la inscripción con otros representativos", es sencillamente exagerada y muy poco cierta. Creo que el gran Blas Infante se dejó llevar por una especie de arrebato romántico patrio, algo muy digno y bello, sin duda, pero, repito, lamentablemente poco riguroso.

El autor de la hipótesis, el Sr. García Duarte dice: “El pueblo argárico se puede considerar como tartésico en sentido amplio siguiendo a Maluquer de Motes o Gómez Moreno y no, como otros estudiosos sostienen, circunscribiendo lo tartésico sólo al periodo llamado "orientalizante". Lo cierto es que hace tiempo que se viene desvinculando lo argárico de lo Tartessio propiamente dicho, y de hecho, esta ha sido una de las conclusiones del reciente ciclo de conferencias personales universitarias celebrado en Huelva bajo el dudoso nombre de “Congreso sobre Tartessos”. Para los integrantes, o al menos para la mayoría de los que conformaron el comité científico de tales conferencias sobre Tartessos, Tartessos termina, espacialmente –en dirección hacia el oriente- dentro de la misma Andalucía, poco más allá de Córdoba y Jaén (Castulo) y cronológicamente, sólo se puede hablar de Tartessos justamente después de la desaparición de lo Argárico. Estemos de acuerdo o no con tal conclusión, es obligatorio tenerla en cuenta, por cuanto se trata de una sólida afirmación nacida de un consenso entre expertos internacionales en el mundo Tartessio.

El autor dice también: “Y es aquí donde llegamos al disco de Festos, ya que algunos de los ideogramas que aparecen en el disco y que no se pueden relacionar con su entorno físico si que aparecen en la península e incluso alguno de ellos sólo se conocen aquí.”

Personalmente me gustaría saber cuáles son esos “ideogramas que aparecen en el disco y que no se pueden relacionar con su entorno físico”, o sea, con Festo mismo, Creta y las islas del Egeo.

El Sr. García Duarte, con todos mis respetos, sustenta su hipótesis en “dos pilares”, exactamente en dos ideogramas: la flor de ocho pétalos (o estrella de ocho puntas) y el supuesto tocado emplumado tipo “Pueblos del Mar” (en realidad, del tipo de sólo uno de tales pueblos, los PwrsAty) que relaciona con algunas cazadores o arqueros del Arte Rupestre Esquemático Levantino que vincula con los argáricos, pero que más bien parece paleolíticos o neolíticos como mucho, mientras que la “flor de ocho pétalos” o “estrella de ocho puntas” es más bien típica de civilizaciones del Asia Menor, Arabia y Egipto mismo, aunque también se hallan por casi todo el Mediterráneo, pero en cualquier caso no es algo “propio” o “típico” de los Tartessios ni de los argáricos. De hecho, los ejemplos conocidos son muy escasos, no son lo suficientemente ambulantes como para que podamos catalogarlos o tipificarlos como algo “típico” o “propio” o “característico” (como si de un símbolo-sello de identidad étnica se tratara). Así pues, su hipótesis incurre en varios errores de fondo, y no será necesario exponer más que un par de ellos. El primer grave error, es que ninguno de los dos ideogramas (la flor de ocho pétalos y la cabeza masculina con tocado emplumado) son típicos ni “propios” de la iconografía rupestre (ni de otro tipo) de los argáricos ni de los tartessios. La “flor de ocho pétalos” sólo aparece atestiguada en un par de casos (hasta donde conozco) y en la orfebrería que, encima, se sabe que presenta claras influencias orientalizantes, donde tal símbolo de ocho pétalos o rayos es típico desde varios miles de años antes de los tiempos de los Tartessios. Mientras que el símbolo de una cabeza humana (masculina) con tocado del tipo emplumado similar al de los “Pueblos del Mar” pwrsAtj (Pursati o Pulesati), no se registra en ningún contexto claramente tartessio ni mucho menos argárico. Las únicas cabezas humanas con tales tocados las reporto en mi libro “ATLANTIS <> TARTESSOS. Aegyptius Codex . Clavis . Epítome de...  que en una semana, a lo sumo, ya saldrá publicado. El caso es que tales cabezas humanas (tal cual, o sea, solo cabezas) con los mismos tocados emplumados, incluso representadas de frente con el mismo aspecto que algunas de las que vemos en los relieves egipcios del templo de Medinet Habu de Ramsés III, y ocupando varios metros de superficie rocosa, y tamaños casi al escala natural, las he hallado en lugares de la costa Atlántica de Iberia, pero algo alejados del área de influencia Tartessia y por supuesto, bastante lejos del área de influencia argárica.

En fin, que para mi, por lo que he podido comprobar, los “dos pilares” en que se sustenta la hipótesis del Sr. García Duarte, se derrumban fácilmente tal y como acabamos de exponer, por lo tanto, todo el edificio de la hipótesis (sostenida sobre estos “dos pilares”) se viene abajo por completo. Lo siento de todo corazón, especialmente por el esfuerzo que el Sr. García Duarte habrá puesto en esta hipótesis, pero muchas veces no basta con ello, hay que ir más allá, sobre todo en una dirección que nunca debe ser abandonada, la del rigor y una debida comparación que sea correcta metodológicamente. No basta con ver que dos o más signos se hallan igualmente entre varias manifestaciones rupestres y artefactos mobiliarios de la época del Argar o de los tiempos de Tartessos, no, primero hay que aplicar el principio de “lex parsimonia”, o sea, buscar la solución más simple, más directa, más cercana. Primero había que realizar un estudio serio y profundo que permitiera realmente descartar que tales símbolos o ideogramas no se hayan realmente representados en el entorno más cercano posible a Festo, a Creta y otras islas y regiones que la rodean en el Mediterráneo oriental, pero este estudio no se hizo y si lo hizo, entonces ha ocultado los resultados, porque es de sobra conocido la amplísima distribución del símbolo de la “Flor de Ocho Pétalos” o “Estrella de Ocho Puntas o Rayos” dentro de las civilizaciones Minoico-Cretenses, Micénicas, Chipriotas, Hitita y otras Minorasiáticas y sobre todo, muy especialmente en las antiguas grandes civilizaciones afroasiáticas como la Sumeria, Babilónica, Asiria y Egipcia misma, mientras que la cabeza humana con tocado emplumado la hallamos en varios relieves egipcios perfectamente identificados como pueblos PwrsAtjw, o sea, Pulesatiu, que han sido bastante bien identificados (no existe mejor hipótesis hasta la fecha) con los mismos Philistim (de los cuales descienden el término Palestinos), que según las fuentes bíblicas, entre otras, provenía justamente de Creta y de otras islas como Caphtor, que se cree sería Chipre o Creta misma. Justamente en Chipre ha sido hallado el mejor ejemplo de un PwrsAtj o “poblador del mar” con casco emplumado y armamento metálico, fuera de los relieves egipcios.

Así pues, podemos descartar la hipótesis del Sr. García Duarte como la menos probable, basándonos en el principio de “lex parsimonia”, según el cual, ante dos hipótesis o planteamientos de un mismo problema o enigma a resolver, la más simple (o sea, la menos compleja) tiene más probabilidades de ser correcta que la más compleja o lejana, pues está claro que la hipótesis que propone el Sr. García Duarte es la más compleja. No es necesario buscar una explicación ni una identificación étnica para el Disco de Festo en Tartessos ni en lo Argárico, cuando la gran mayoría de los ideogramas (por no decir todos) se hallan perfectamente representados dentro del entorno geográfico-espacial y cultural que rodea a Festo y a al civilización Monoico-Cretense.

En cualquier caso, quiero trasmitir mi más sincero saludo y mis respetos para el Sr. García Duarte, por la pasión puesta en tal investigación y porque doy por sentado que sus errores se deben al amor patrio, algo de lo que nadie tendría que sentirse avergonzado, como siempre digo, sentir vergüenza por la Patria -o por la tierra de nuestros orígenes- es como sentir vergüenza de una Madre y de un Padre, es algo totalmente antinatural, además de indigno y muy poco noble.

Saludos cordiales a tod@s,

Georgeos

Comentario por SONIA BARJA el abril 20, 2012 a las 8:47pm

por mi parte no sé ninguna informacion adicional,ya que el artículo no es mio.

si miras la fuente :Francisco Garcia Duarte,intenta encontrar su e-mail y preguntarle por mas informacion..

Comentario por Bronceatlantico el abril 20, 2012 a las 8:17pm

La idea me parece interesante y puede ser cierta. Es una pista a continuar.

Sin embargo, para tener un indicio razonable de certidumbre, deberíamos poder establecer paralelismos entre estos ideogramas y otras inscripciones coetáneas en estelas y otras coetáneas al disco de Festos en el sur peninsular.

¿Puedes aportar información adicional?

Saludos.

Comentario por Angeles Castillejo Villanueva el abril 14, 2012 a las 11:38pm

ME HA GUSTADO MUCHISIMO. GRACIAS.

Comentario por Paco Aceitero Sac el abril 12, 2012 a las 1:13am

Por su disposición figurativa en apartados o "casillas" parece una composición ideográfica cuyo discurso esté sujeto, además, en un juego espiraloide como el de la oca. Aparecen este tipo de juegos por todo el mediterráneo como en Egipto donde aparecen en forma de áspid enroscada. El juego mismo de la oca simboliza una culebra enroscada. Este sistema de disposición figurativa espiraloide se asocia a una mejor formula de retención nemotécnica del discurso que soporta, sea este poema, juego, cuento, etc...

Comentario por Jose Manuel Peque Martínez el abril 10, 2012 a las 2:28pm

Digo que puede ser de cualquier sitio,y no necesariamente de Tartessos. De hecho, quizás sea la que menos posibilidades tiene... 

No todo lo aún no descifrado tiene que tener porque sí un significado super rimbombante y super estremecedor. Lo mismo es un lenguaje prehistórico cretense o egeo y estamos todos liándonos la manta a la cabeza buscando vinculaciones que nada o poco tienen  que ver. Objetividad.

Comentario por SONIA BARJA el abril 9, 2012 a las 9:32pm

Hola Jose Manuel,a ver,la forma que se explica en este artículo no tiene "pinta " de ser inventado,ya da sus explicaciones. piensa que son los propios investigadores de Creta,que descartan que esté relacionado con la cultura cretense por lo que analizando las otras culturas,la que se encuentran con total seguridad,es como han explicado aqui, es dela zona pre-tartésica..

y eso que comentas que como no se ha encontrado aqui no puede ser de aqui...

a ver lógicamente los restos que encontramos en una zona se sabe que suelen ser fisicamente originarias de la misma zona,pero hay excepciones,cuando se encuentran monedas,objetos,armas,figuras,utensilios,etc..provenientes de intercambios comerciales,de guerras,de robos..etc. originarios de zona lejanas...

Comentario por Jose Manuel Peque Martínez el abril 9, 2012 a las 6:42pm

Es muy fácil inventar, pero no creo que tenga  nada que ver, más que nada porque el disco de Festo se encontró en el sur de CRETA y que yo sepa Tartessos estaba en el sur de ESPAÑA. 

Ahora, eso sí, imaginación al poder que  no quede.

Recomendamos

Suscríbete a la REHA

Introduce tu Correo Electrónico y suscríbete a las Noticias de la Red Española de Historia y Arqueología:

Cortesía de FeedBurner

Apoya a la REHA

Apadrina a la Red Española de Historia y Arqueología
Apadrina a la REHA
Ayuda a la Red Española de Historia y Arqueología a través de Paypal.

REHA TWITTER

LA REHA EN LA RED

Suscríbete a través de Nuestro RSS Suscríbete a través de Nuestro RSS Síguenos den nuestro Canal de facebook Suscríbete a nuestro Canal de Facebook Sigue a la Red Española de Arqueología en Twitter Pincha aquí para seguirnos en Twitter Consejo Superior de Investigaciones Científicas Consejo Superior de Investigaciones Científicas Equipo de Investigación de Atapuerca Equipo de Investigación de Atapuerca

Bookmark and Share

Estadísticas

espainfo.es
estamos en
Top de Historia Webring
Join | Ring Hub | Random | Prev | Next

© 2013   Creado por Aníbal Clemente Cristóbal.

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio