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IDENTIDADES Y GOTICISMO EN ÉPOCA DE ALFONSO III por el catedrático de historia medieval Don Amancio Isla Frez
Localización: Territorio, sociedad y poder: revista de estudios medievales, ISSN 1886-1121, Nº. 6, 2011 ,
Resumen: En el texto de la conocida como Crónica Albeldense
figuran diversas identidades que permitieron al cronista referirse
al reino astur y sus gentes. Entre ellas encontramos la de
astures y la de cristianos, también la de godos. En el auge de la
propuesta gótica hay que tener en cuenta las propias necesidades
políticas del reino. Algunas de sus debilidades en la época
de Alfonso III llevaron a emplear el legado gótico sobre las
usurpaciones y, así, reforzar estas influencias en el reino.
.
Identities and gothicism during the era of alfonso III: the proposals of the Albeldense
Abstract: The text known as the Crónica Albeldense features
various identities by which the author refers to the Astur
kingdom and its people. Among these we find the Astur,
Christian and Gothic identities. The political problems of
the Astur kingdom are acted out within the growing Gothic
identity. The weakness of Alfonso III’s authority meant
that the Gothic legacy was used against usurpers and thus
reinforced the Gothic influence on the kingdom
L
a habitual insistencia de los historiadores en el
goticismo del reino asturiano ha venido obviando otras realidades también importantes en lo
que a identidad del reino se refiere y, además, ha postergado considerar este goticismo como un fenómeno
histórico, ligado a unas situaciones y a unas opciones
concretas. Nuestra intención es poner de relieve cómo
este goticismo era una más de las propuestas políticas
del momento.
1
También trataremos de subrayar los motivos de su éxito, por más que algunas otras líneas de
cohesión política permanecieron.
Era ya conocida la presencia en el reino norteño del
étnico astur como modo de autorreferirse. Así, en algún
momento era presentado como el Asturorum regnum.
Estas indicaciones son más frecuentes en las fuentes
más antiguas o en las que afirmamos un carácter local,
entre ellas la que conocemos como Crónica de Albelda.
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Asociada a esta idea está la de la desaparición del reino
visigodo, siendo el astur uno nuevo que surgiría tras
el colapso de aquel. Tal percepción estaba plenamente
extendida en tierras andalusíes, en donde los cronistas
1
que escriben poco después de la conquista no tenían
particulares motivos para afirmar otra evidencia.
3
No
es extraño, pues, que Eulogio de Córdoba, personaje
destacado entre los cristianos cordobeses de mediados
del siglo ix, aunque lamente su pérdida, constate su
final, mencionando el excidium y la evulsio del reino,
al que habían conducido sus pecados.
4
En tierras norteñas, y en el mismo sentido, un ejemplo
paradigmático es la conceptualización desplegada en
el testamento ovetense del 812. Allí, Alfonso II da
por concluido el reino de los godos, mientras que se
habría desarrollado una nueva realidad que es definida
como astur y cristiana.
5
En diferentes epígrafes de la
llamada Crónica de Albelda nos encontramos con el
protagonismo astur, pues se especifica que Pelayo se
sublevó «cum Astures», dando lugar su victoria a lo
que denomina el Astororum regnum.
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Es difícil en este
contexto que lo que se pretende señalar sea un reino
provincial, un reino que procediese de una supuesta
provincia gótica, metáfora del reino. Son diversos los
testimonios que apuntan sólidamente a la generación
de un regnum que tiene como base un colectivo
diferenciado, el de los astures.
Frente al
pecado y la caída de los godos, se abría la posibilidad
de constituir la realeza sobre bases diversas. Lo singular
del proceso es que no giró hacia la romanidad —
como sucede en el ámbito carolingio—, sino hacia el
componente religioso.
El etnónimo astur tenía unas
limitaciones claras y ciertas debilidades crecientes,
primero con la victoria de Ramiro I
17
y, además, con
las incorporaciones de diversos territorios y poblaciones
no estrictamente asimilables a este grupo humano. Por
su parte, la denominación visigodo podía ser entendida
como la referencia a un tiempo pasado y prescindir de
la translatio
18
que se había producido con la aparición
del nuevo regnum y de una sede regia comparable a
Toledo, pero que la sustituía del mismo modo que esta
había sucedido a Roma. Remitir a los visigodos podía
ser interpretado como la recuperación de un tiempo
condenado, quizá también hería otras susceptibilidades.

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© 2013 Creado por Aníbal Clemente Cristóbal.
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