Red Española de Historia y Arqueología
Por Georgeos Díaz-Montexano (2012)
NOTA PRELMINAR. Esta es la cuarta vez que publico este artículo. Tres veces ha sido borrado sin cumplirse ni el más mínimo protocolo ético de como mínimo informar al autor de cuáles son los verdaderos motivos por el cual se elimina este contenido y si es el parecer de la mayoría de los coordinadores o la mera opinión personal de uno solo. Ya me consta que no ha sido el dueño y fundador de la REHA, D. Aníbal Clemente. Espero que esta vez, quien quiera que esté ejerciendo este "abuso de poder", al menos de una explicación pública de cuales son las supuestas "gravísimas" violaciones de los principios éticos y de otros tipos que presenta este artículo mío, publicado en mi propio espacio personal, es decir, en mi propio blog que la REHA me ha brindado como espacio personal para mis notas, apuntes, artículos, ensayos, hipótesis, comentarios, etc.
El documental “ATLANTIS: End of a World - Birth of a Legend (BBC, 2011)” como tal es impactante, merece todo elogio a nivel artístico y cinematográfico. Ahora bien, a nivel histórico, en cuanto a lo que se insiste en vendernos, eso de que la Atlántida de Platón era la misma civilización Minoica o Cretense, en concreto una ciudad que se hallaba en la misma Isla de Santorini o de Acrotiri y que pereció por la erupción de un volcán y el efecto devastador de un gran tsunami generado por este, es el mayor cuento de todos los cuentos…
Resulta gracioso como los mismos ingleses, tan dados siempre a ser los más "puristas académicos", los más escépticos y oficialistas, los que más han tratado de “mero cuento” inventado por Platón la historia de la Atlántida, son precisamente -desde hace muchos años- los más fervientes promotores (a todos los niveles, desde el académico hasta el popular) de un cuento mayor aún: el de que Platón con la historia de la Atlántida no hacía más que hacerse eco de una historia antigua de la civilización Minoico-Cretense.
Hagamos un resumen de la historia de esta hipótesis. En 1909, K. T. Frost, profesor de Historia y Arqueología en la Queen's University of Belfast, propone la hipótesis de que la leyenda de la Atlántida se inspiró en el imperio cretense, y en una posible destrucción causada por alguna erupción del Santorini. Poco a poco la hipótesis fue siendo bien recibida entre los especialistas del mundo académico, hasta llegar a convertirse en la más aceptada entre los partidarios ortodoxos del sustrato histórico de la Atlántida, especialmente a través de estudios más amplios realizados por seguidores como Spyridon Marinatos (1938), Angelos Galanopoulos (1960) y John Victor Luce (1969) y Charles Pellgrini (1991); aunque en los últimos diez años tal situación está cambiando incluso dentro del propio mundo académico, debido a los serios inconvenientes que tal hipótesis no ha podido superar aún como el hecho de no hallarse Creta ni Santorini en el Atlántico, en el entorno inmediato de las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar) y Gadeira (Cádiz) como claramente indica Platón en sus dos diálogos del Timeo y el Critias ni tampoco haber sido destruidas ninguna de las dos islas o civilización por una gran inundación o tsunami en la que, además, no participó ninguna erupción volcánica, pues Platón solo describe una combinación de varios seísmos e inundaciones, o tsunamis, pero nada dice de erupciones ni de fuegos, solamente habla fuerzas sísmicas y acuáticas. Los argumentos usados por los defensores de esta teoría cuando no son interpretaciones bastante forzadas -como que la supuesta forma de la caldera del volcán Santorini, antes de su erupción, sería lo que inspiraría el diseño circular de la metrópolis- son totalmente subjetivos y muy especulativos, intentando solventar todas las contradicciones existentes y los datos que no encajan con el relato de Platón como meros “errores” del filósofo griego o de Solón. Este argumento del “error” o “confusión”, o incluso del “engaño deliberado” por parte de Platón, o Solón, o por los mismos los sacerdotes egipcios al trasmitir la historia, de hecho es el método más empleado por todos los defensores de las teorías que no encajan mayoritariamente con las descripciones de Platón.
Hace años que vengo destruyendo los pocos y débiles argumentos que esgrimen los académicos defensores de esta teoría que, por desgracia, ya hace tiempo que se vende en los libros de textos universitarios y escolares y todo tipo de publicaciones, casi como un dogma académico, como si de algo más que demostrado –científicamente- se tratara o en el mejor de los casos como la única teoría probable. Por supuesto, pasándose siempre por el "forro de los calzones" (Y perdonad esta grosería) lo de que Platón claramente ubica la isla Atlantis en el piélago o golfo Atlántico, teniendo su comienzo, justamente ante la boca de las Columnas de Hércules (Gibraltar) y teniendo una parte o extremidad -y a la vez distrito o comarca- muy próxima a la región de Gadeira (Gadira), o sea, la misma Cádiz de siempre.
Este documental salió justo muy poco después del que National Geographic Channel estrenó en marzo del pasado 2011. El célebre documental sobre la teoría de la Atlántida en el suroeste de Iberia, en Andalucía, y que fue conducido por el oportunista profesor judío-americano -y también rabino- Dr. Richard Fraudend, perdón Freund, y por un par de otros doctores, españoles, que se prestaron al plagio y al oportunismo de gran parte de mis investigaciones, desde las filológicas hasta las arqueológicas mismas que vemos en el documental, tal y como he demostrado en otras publicaciones con los intercambios de emails donde se me consultó para la realización del mismo bajo promesas de co-protagonismo y co-participación en el mismo.
La BBC no perdió tiempo en sacar esta "versión oficial" de la Atlántida, “ATLANTIS: End of a World - Birth of a Legend”. El caso es que esta guerra mediática por el control de la "verdad sobre la Atlántida", nos guste o no, finalmente la terminarán ganando siempre los que tienen el mayor poder mediático de impacto. Si NGS es grande, también lo es la BBC. Es una batalla de colosos. Dos grandes productoras televisivas de gran impacto y alcance internacional. Los norteamericanos, un poco más abiertos o más dados a introducir –de vez en cuando- nuevas teorías polémicas, aunque sólo sea por intereses meramente comerciales, y los ingleses, como siempre, fieles a su costumbre de intentar imponer en la sociedad la versión más oficialista y académica de la historia, aunque -en este caso- sean capaces de mentir o manipular tan descaradamente como hacen en este documental con la mayoría de las supuestas evidencias de la Atlántida que se esbozan al principio y resumen al final, y en las que se basa todo el guión del mismo.
La Atlántida como Santorini ni como Creta ni como ninguna otra isla del Egeo o del Mediterráneo puede ser sostenida de ningún modo, de acuerdo a lo que claramente describe Platón, porque ni siquiera con lo del tan cacareado ritual del Toro son capaces de atinar, ya que Platón no dice nada sobre nadie saltando por encima de estos, sino de que varios toros eran soltados en el recinto del templo de Poseidón, o sea, en su patio, y estos eran capturados o atrapados con cuerdas y palos, sin uso de hierro, solo eso nos dice Platón. Y este era un rito exclusivo de la realeza. Nada dice Platón sobre que fuera una especie de circo "a lo romano" ni fiesta de ningún tipo. Nada dice Platón de acrobacias de ningún tipo. Ahora bien, si nos ponemos en este plan, recordemos que en el único lugar del mundo donde se ha conservado esta tradición de saltar sobre los toros es en Francia, o sea, junto a Iberia misma, no en Creta ni en ninguna otra isla de los alrededores. El simple hecho de que aparezcan algunos frescos con tales acróbatas saltando sobre toros ni siquiera es una evidencia de que fuera una práctica común entre los Minoicos-Cretenses, ni mucho menos exclusiva de estos. Tales pinturas podrían estar representando perfectamente algo notorio de otra nación como sabemos hicieron muchas otras civilizaciones, sin ir más lejos, los egipcios.
De todos modos, no es necesario profundizar demasiado en este punto, puesto que -repito- nada dice Platón sobre saltos ni acrobacias de ningún tipo sobre toros ni que fueran jóvenes de ninguna clase social determinada los que hicieran tal cosa. Platón nos habla (Crit. 119d-e) de un rito en el que participaban solamente los diez reyes Atlantes (μόνοι γιγνόμενοι δέκα ὄντες), es decir, el regente representante de cada una de las diez dinastías primigenias. Dicho rito consistía solamente en atrapar -entre todos- a un toro de los que se hallaban en estado libre o salvaje (ἀφέτων) dentro del recinto del templo, es decir, en el patio amurallado que rodeaba al templo, y usándose para ello sólo lazos o redes y maderos o palos, sin el uso de hierro, o sea, sin usar ningún tipo de arma de metal (ἄνευ σιδήρου ξύλοις καὶ βρόχοις ἐθήρευον). Después de ser capturado el toro, este era sacrificado sobre el capitel de una estela (o altar en forma de estela) con las leyes de Poseidón escritas sobre la misma (πρὸς τὴν στήλην προσαγαγόντες κατὰ κορυφὴν αὐτῆς ἔσφαττον κατὰ τῶν γραμμάτων ) y que estaba situada en el centro del templo.
De esta costumbre de capturar los reyes Atlantes a los toros con redes, es muy probable que haya surgido el tipo de gladiador de los circos romanos denominado como Reciario o Retiarius en latín, o sea, “el de la Red”, en este caso, “el que lucha con la Red”, quien, además, y no por mera casualidad usaba como arma perforante y punzante, justo un Tridente, el símbolo de Poseidón. En realidad un Retiarius era la viva imagen de un pescador u hombre de mar con Red y Tridente. El Retiarius habitualmente se enfrentaba con el Secutor (Seguidor o Perseguidor) que iba fuertemente armado con escudo, espada, casco y armadura casi total. Nada se sabe sobre el verdadero origen de este tipo de enfrentamientos y juegos bélicos entre Retiarii (Reciarios) y Secutores, pero en cambio se sabe que en la mayoría de los casos el origen remontaba a la representación en la arena de los circos de memorias de grandes batallas épicas o legendarias, incluso míticas, y que al parecer comenzaron como juegos fúnebres o luchas en honor del difunto. Mi hipótesis es que el origen del Retiarius mismo y de su típico enfrentamiento con el Secutor, puede hallarse en una conmemoración épica de la gran batalla entre Atlantes (hombres de la mar, del reino de Poseidón) y los pueblos civilizados griegos, en concreto, el de los Atenienses que se enfrentaron a estos, según leemos en el Timeo y el Critias de Platón. De hecho, si yo fuera a escribir una novela o guión de un video juego sobre los Atlantes, no se me ocurriría mejor manera de representar a sus guerreros. Un guerrero Atlante debería presentar un aspecto similar, como mínimo portar un gran Tridente al igual que los Retiarii o Reciarios.
Casualmente sólo en España se han conservado fiestas taurinas (seguramente desde antiguos ritos) donde el toro es atado con cuerdas, sin uso de otro tipo de artefacto de metal. Estas tradiciones de tauromaquia se conocen como Toro de Cuerdas, Toro Ensogado (por atarse con sogas) o Toro de Soga, Toro Enmaromado, etc. y están extendidas por casi toda España. Para los expertos no caben dudas que son las más antiguas manifestaciones de la tauromaquia, donde el hombre lidia con el toro solamente con cuerdas y el animal no es desangrado con lo cual mantiene casi todo el tiempo su fiereza y fuerza. No olvidemos que ha sido también Iberia, el país que ha heredado la más relevante tradición taurina y de tauromaquia en todo el Mediterráneo. Ni Creta ni ninguna de las islas o países del Egeo, sólo en Iberia podemos hablar de una auténtica pasión taurina en sus diversas modalidades, desde las más primitivas y naturales como las de Toros Ensogados y similares hasta las más recientes –posteriores a la Edad Media- ya más artificiales y sangrientas.
Por otra parte, en cuanto al desastre mismo, la catástrofe que destruyó la metrópolis o capital de Atlantis, y que al parecer hundió a la isla bajo el mar, bien claramente que Platón (y todos los demás autores, incluso ajenos a Platón) refieren que fue causado por varios terremotos de gran intensidad, seguidos por una gran inundación, lo que se corresponde con el típico proceso de generación y desarrollo de un tsunami. O sea, que la destrucción de Atlantis se produce, primero, por unos devastadores terremotos y acto seguido por olas gigantescas que habrían sido generadas por los mismos y que terminan arrasando con todo. Pero ¡en ningún momento! Platón ni Diodoro Sículo ni ninguno de los autores que trataron el tema o una historia muy similar, hablaron nunca de erupciones volcánicas ni destrucción por fuego de ningún tipo ni origen natural o geológico. Las fuentes sólo hablan de terremotos y una gran inundación, o sea, un tsunami. Y justamente aquí es donde más falla la pseudo-teoría o mejor dicho, la especulación sin fundamento alguno de la Atlántida Minoico-Cretense que nos intentan vender como historia más probable o versión oficial académica o científica, puesto que justamente lo único que se halla en las citadas islas del Egeo que estos manipuladores de la verdad tanto usan para hacer encajar -forzadamente- con la Atlántida, son huellas de una erupción volcánica, restos típicos de sedimentos creados por tal catástrofe de naturaleza volcánica, pero ni en Santorini ni en Acrotiri se hallan huellas inequívocas de haber sido destruidas por una inundación marina ni siquiera fluvial o pluvial.
No hay pruebas científicas que permitan sostener que alguna de las más importantes ciudades o metrópolis de Creta, Santorini o Acrotiri haya sido destruida por la acción de un gran tsunami o de algún tipo de inundación -repito- ni siquiera fluvial o pluvial.
Podemos resumirlo todo con estos simples puntos:
Podría seguir añadiendo más puntos que invalidan por completo la teoría (convertida en dogma académico) de la Atlántida Minoico-Cretense. Pero sé bien que para el culto, ávido e inteligente lector, capaz de pensar y razonar por si mismo, estos ya son mas que suficientes.
Ah, se me olvidaba, el diálogo de las Leyes de Platón, el cual se desarrolla en la misma Creta, y donde se habla hasta de arqueología de esta y otras ciudades del entorno del Egeo, curiosamente nada dice sobre la Atlántida. Ni la más mínima referencia o vínculo entre Atlantis y Creta, a pesar incluso que se habla hasta de los mismos tiempos en que supuestamente había tenido origen Atlantis, unos 9000 o 10000 años, antes de los tiempos en que los personajes interactúan en el diálogo. Qué mejor oportunidad que esta para que Platón hubiera señalado que Atlantis había sido Creta misma o una isla de los dominios del imperio minoico, sin embargo, nada dice al respecto…
Así que, lo siento mucho estimados profesores de la British Academy y productores de la BBC a sus servicios, pero lo de la Atlántida en Creta o Santorini, eso SÍ que es un cuento... El mayor de los cuentos jamás contado.
BIBLIOGRAFIA:
Atlantis: Myths, Ancient and Modern. The European Legacy, Volume 12, Issue 2 April 2007 , pages 159 - 172. ISSN 1084-8770, Online ISSN: 1470-1316.
In Critiam vel Atlanticum Epitome, in M. Ficini. Divini Platonis Opera Omnia quae Exstant. II, Basileae 1576.
Luce, John Victor, Lost Atlantis: New Light on an Old Legend", 1969 - 224 páginas. London ed. (Thames & Hudson).
Pradeau, Jean-François, “Le poème politique de Platon. Giuseppe Bartoli: un lecteur
moderne du récit atlante (Timée 17a-27b, et Critias)”, Timée (Le) de Platon. Contributions
à l'histoire de sa réception (2000), 255-270.
Procli Comentarius in Platonis Timaeum. Graece. Recensebat C. E. Chr. Schneider. Vratislaviae. Eduardus Trewendt, 1847.
Snodgrass, Anthony M. (2001), The dark age of Greece: an archaeological survey of the eleventh to the eighth centuries BC. New York: Routledge.
Walter L. Friedrich, Walter L., Fire in the Sea – The Santorini Volcano: Natural History and the Legend of Atlantis, Cambridge University Press, Cambridge (2000), 272 pp.; 2nd edition in German, ‘‘Feuer im Meer’’, Elsevier, Mu¨ nchen (2004), 276 pp.
Descargar el artículo en PDF con más ilustraciones aquí: La Atlántida de Santorini, Acrotiri y Creta. La manipulación de la ....
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Comentario por Georgeos Díaz-Montexano el mayo 1, 2012 a las 9:58pm Advierto que por motivos de trabajo, ya que estoy en el cierre muy importante de mi libro lo cual todo el mundo sabe y vengo ya diciendo días antes, no podré seguir este debate al menos hasta después de que ya esté el libro publicado. Así que ruego a los contertulios, y en especial al oponente principal, el Sr. Hernández, que no acumule demasiadas demandas para que yo responda, porque si no después me va a ser muy difícil dedicar tiempo a contestarlas todas y como ya se habrá notado no soy nada parco en contestar, al contrario, me gusta hacerlo lo más ampliamente posible. Así que agradecería enormemente que se detuvieran las demandas dirigidas a ser contestadas por mí, sobre mis teorías e investigaciones hasta entonces. Al menos necesitaré una o dos semanas antes de poder seguir contestando. Lamentablemente veo que existe mucha confusión sobre mis verdaderas aportaciones y argumentos y sobre lo que he dicho o no… Por ello, por favor, os pido que se pare hasta entonces, ya que no me parece justo que los lectores estén mientras tanto leyendo cosas sobre mi persona o supuestas afirmaciones o hipótesis mías que no son tales. Eso me puede dañar la imagen, y espero que esa no sea, precisamente la intención del Sr. Hernández. Sólo como adelanto porque su callo reviento, todas mis revisiones y traducciones han sido realizadas sobre la base de los más autorizados lexicones y diccionarios, tal cual, ninguna acepción es una invención mía. Es justo lo que dicen los diccionarios y los lecciones y de acuerdo siempre a la gramática y a la sintaxis bien conocida del griego clásico y a los usos idiomáticos usados en los léxicos de cada época histórica como tal. Además, como ya dije antes (pero veo sigue usted sin leerme nunca) interpretaciones como lo de grandeza de Atlantis en cuanto a poderío, antigüedad, relevancia, etc. Y no en cuanto a tamaño geográfico la apoyan personajes muy importantes como Proclo, el mayor exegeta de Platón que ha existido hasta hoy, y escolarca de la misma Academia Platónica, y otro escolarca, Olimpiodoro. Mi trabajo demuestra simplemente que para algunas voces y frases existían otras lecturas y que algunas de ellas incluso las apoyan otros autores antiguos que han sido ignorados por completo. Ahora bien, usted, por supuesto, siempre tendrá la opción de preferir seguir creyendo que la traducción correcta es de grandiosidad en cuanto a tamaño físico aunque existan un Proclo y un Olimpiodoro, entre otros autores menos relevantes, que justamente soporten la otra acepción, la de grandeza en cuanto extensión de poder. Cada cuál es libre de elegir si creer más en las fuentes antiguas o en la interpretación o hipótesis de traducción den un autor moderno. Ya después, si no me acumulan demasiado, prometo contestar cada uno de los puntos, pero por favor, no acumuléis más, porque me será totalmente imposible, y tendré que remitiros siempre a mis escritos o libros, por imposibilidad práctica de poder contestar, de veras que no tengo tiempo ya ni para dormir.
Saludos cordiales,
Georgeos
Comentario por José Angel Hernández el mayo 1, 2012 a las 9:53pm Buenas tardes Georgeos
Le agradezco mucho lo detallado de su explicación.
Quiero pedirle personalmente disculpas por haber aludido a usted como un promotor de teorías esotéricas. Me he equivocado al haberlo hecho. Siento haberle ofendido.
Me ha sorprendido el empeño y la fortaleza que pone en sostener su teoría. Por lo que me cuenta lleva muchos años intentando avalar su teoría con métodos históricos.
Le muestro mi respeto y reconocimiento por su trabajo.
Reciba un cordial saludo
José Angel
Comentario por Georgeos Díaz-Montexano el mayo 1, 2012 a las 9:34pm Usted se va por los “cerros de Úbeda” para eludir las refutaciones que he realizado de sus errores y falacias. Ya me lo esperaba, es lo que siempre se hace cuando se carece de verdaderos argumentos de peso y sobre todo, cuando se carece de verdaderas fuentes documentales primarias y secundarias que permitan sustentar tales argumentos.
Primero, usted dice: “Los promotores de teorías esotéricas respecto de la Atlántida pueden intentar ocultar o minimizar el argumento geológico..pero este lsiempre les perseguirá irremediablemente. “.No le pienso permitir que me intente meter usted en el saco de los “esoteristas”, porque nunca lo he sido ni lo seré jamás (con todos mis respetos para quienes lo son), simplemente que yo siempre he ido por otro camino que no ha sido ni será nunca el del esoterismo. Así que ya puede empezar a ofrecerme sus disculpas por ese intento de manipulación haciendo que parezca ante los demás (creyendo que así me descalifica ante los que respetan el método científico) que yo soy un esoterista. Ya me esperaba este tipo de argumentos que ya empiezan a aproximarse sospechosamente a la falacia abusiva del argumento “ad hominum”, típico siempre, de quien no puede sostener un verdadero debate en condiciones por carecer de verdaderas evidencias y argumentos, y sólo basar el discurso en falacias abusivas de varios tipos.
De todos modos, y aunque me resulta ya de vergüenza ajena tener que explicar hechos tan sencillos y tan fáciles de verificar por cualquiera, lo intentaré de nuevo, una vez más:
Así que lo siento, Sr. Hernández, pero eso que dice usted de que “Plantear las consecuencias geológicas de la teoría Atlántida de Platón es suficiente por si misma para determinar su carácter de relato mitológico.” No es más que una mera falacia. Esto es imposible, porque no sabemos nada sobre tales consecuencias exactas. No sabemos exactamente (por falta de observación y medición directa de un evento similar) cuáles serían tales consecuencias. Por tanto, es de sentido común, y regla científica -regla del correcto razonamiento científico- que si no se conoce lo suficiente un elemento este no puede ser usado para refutar a otro. Así, mientras no sepamos con exactitud primero cuál era el tamaño que pudo haber tenido exactamente la Atlántida no podemos sin siquiera teorizar con un modelo virtual o de laboratorio que habría pasado, para desde ahí entonces, establecer conclusiones más firmes. Esto ni usted ni nadie lo ha hecho nunca. Repito, primero habría que realizar ensayos trabajando con varias hipótesis sobre el tamaño de Atlantis, partiendo de los pocos datos que tenemos como más o menos fiables, y desde ahí entonces, medir (aunque sea a un nivel de laboratorio o mediante modelos de simulación virtual) cuáles serían esas consecuencias, y sólo cuando esto se haga se podría sacar alguna conclusión. Pero esto no se ha hecho aún, y no existe ningún caso referenciado observado por la ciencia que nos sirva tampoco. Por lo tanto, su afirmación es cuando menos errónea por no decir absolutamente falsa, pues aún no existen datos suficientes para sostenerla como tal. Dicho de otra forma, sólo después que se pueda calcular –científicamente- que habría pasado realmente si una isla situada en el Atlántico, cercana al Golfo de Cádiz, se hubiera hundido catastróficamente, es decir, de manera repentina, y se pueda saber entonces que las huellas que esta habría dejado no se registran por ninguna parte del Atlántico, entonces, sólo entonces se podría descartar que una isla de ese tamaño ideal, o sea, de ese modelo se hundió, y entonces habría que repetir el proceso con otros tamaños, dentro de las posibilidades que las referencias escritas nos permiten, por supuesto. En fin que sólo una vez que se hallan ensayado todos los modelos posibles y en todos los casos se haya llegado a las mismas conclusiones, es decir, que deberían hallarse determinadas huellas que no existen, sólo entonces se podía hacer la afirmación que usted acaba de hacer. Pero incluso en ese caso, la afirmación seguiría siendo errónea, porque el que la Atlántida haya existido en el Atlántico o no, no es una prueba, por si misma, del carácter mitológico de la narración sobre la Atlántida, porque usted confunde mito con tradición, leyenda, etc. La Atlántida no es un mito porque así mismo lo dejó bien claro Platón y otro tantos autores de renombre, y porque sabemos que en caso de que lo haya sido, no sería un mito inventado por Platón sino por los egipcios, ya que ellos son la fuente y Crantor mismo, discípulo de la misma primera Academia fundada por Platón visitó Egipto y pudo verificar la existencia de fuentes escritas con el mismo relato de la historia sobre la Atlántida, según nos trasmite el mayor exegeta de Platón, Proclo, quien siglos después, ya en la Antigüedad Tardía, fue escolarca de la misma Academia de Platón y por lo tanto con total acceso a todos los documentos de puño y letra del mismo Platón entre otras muchas fuentes que usó y referencia como apoyo a la historia verdadera (alêthinon logon) de la Atlántida como los escritos de el historiador etíope Marcelo quien acredita la existencia de varias islas en el Atlántico donde una de ellas, la más grande, la Atlántida, estaba consagrada a Poseidón.
Finalmente usted me dice: “Usted confunde el lenguaje metahistórico de Platón con la realidad histórica”. Yo no confundo nada, primero, porque eso del lenguaje “metahistórico en Platón” es algo que alguien se ha sacado de la manga para seguir catalogándose a Platón en determinados campos que ni siquiera existían aún como es la metahistoria misma. El objetivo siempre es buscar la confusión en los lectores con palabras algo rimbombantes. Y justamente, ya que hablamos de meta, lo que se hace es esto exactamente, usarse metalenguajes que en el fondo no dicen nada o muy poco sobre lo que se esta discutiendo. Así que olvidemos esto de lo supuestamente “metahistórico en Platón”, porque eso sí que es un “mito”. Si Platón usó la historia, la usó tal cual la conocía en su época, tuviera la forma que tuviera esta, sin más, pero él no hacía “metahistoria” ni “parahistoria” ni “pseudohistoria”. Él era un filósofo y como tal un buscador honesto de la verdad y para ello se valía de todas las asignaturas y materias disponibles en sus tiempos, donde no existía para nada ninguno de estos tipos de corrientes de enfoques históricos o historicistas como tales. En cualquier caso, repito, no confundo ningún lenguaje de Platón, del tipo que fuera con la realidad histórica. No sé en que se basa usted para afirma tal cosa. Yo sólo me limito a registrar fuentes primarias y secundarias y después, someterlas a sus respectivos análisis comparativos, verificaciones, etc. Y con ello, lógicamente, entonces comienzo a construir cuerpos teóricos e interpretativos con lo que se pueden estar de acuerdo o no, por supuesto, pero ello es todo parte de un proceso lógico y legítimo, desde un punto de vista epistemológico y metodológicamente, todo lo correcto y riguroso que me sea posible de acuerdo a las lógicas limitaciones que tengo (como todos)… Para mi “realidad histórica”, respecto a la Atlántida, y espero quede más que aclarado de una vez (porque mira que me canso ya de repetirlo por todas partes) es que se pueda demostrar científicamente, mediante pruebas arqueológicas diversas (es decir, que encajen con las descripciones “sui generis” y específicas que tenemos de Atlantis), pero especialmente con el hallazgo de la ciudad o capital. Soy el primero que siempre digo que la prueba final sobre la Atlántida la tendremos el día en que logremos peinar hasta el último rincón del área del Atlántico donde la sitúan las fuentes (es decir, entre Gibraltar y el Golfo de Cádiz y las islas Madeiras y Canarias como puntos más distantes posibles) y se pueda demostrar bien confirmar su existencia o lo contrario. Pero hasta que no sea buscada en condiciones y con toda la tecnología necesaria que permita hacer una búsqueda científica que si no arroja resultado alguno, permita entonces ya confirmar definitivamente que nunca existió, no se puede negar la posibilidad de que sí haya existido por ningún argumento indirecto y subjetivo como los que usted y los demás detractores usan. La única manera de poder pontificar que la Atlántidanunca existió es si se demuestra científicamente que no apareció ninguna ciudad de ningún tipo bajo el mar, después de haber peinado hasta el último kilómetro cuadrado donde podría haber cabido la acrópolis concéntrica, en toda en el perímetro del área que yo mismo ya he establecido, en base a las referencias escritas que he reunido, pero mientras esto no se cumpla, la posibilidad seguirá existiendo, incluso aunque todos los modelos teóricos de laboratorio sobre las consecuencias geológicas y geográficas que traería el hundimiento de una isla de x dimensiones apunten a su imposibilidad, aunque repito, esto nunca se ha hecho. En cualquier caso, para mi está claro que mientras no se haga una búsqueda intensa en toda el área del Atlántico donde esta pudo haber estado, según las fuentes escritas, siempre seguirá existiendo la posibilidad de que realmente existió y que aún se halla bajo el mar, a la espera del nuevo Schliemann que finalmente la rescate de tan largo sueño...
Saludos cordiales,
Georgeos
Comentario por José Angel Hernández el mayo 1, 2012 a las 9:23pm Platón escribió en el dialecto ático. Respecto a lo de la “nueva traducción” de los fragmentos referentes a la Atlántida presentes en lo Diálogos de Platón, de Timeo y Critias, pienso que sería interesante conocerla, y conocer quien es el especialista que hizo la revisión de la traducción de los textos de Platón para adaptarlos a las necesidades de darle veracidad histórica.
Sería así mismo interesante conocer cual fue la base lingüística que se utilizó para alterar el significado de determinados vocablos, y si otros especialistas en filología clásica avalan la nueva traducción propuesta, o esta es una iniciativa exclusiva del interprete.
Comentario por José Angel Hernández el mayo 1, 2012 a las 8:37pm Por otro lado, Si tomamos la Atlántida como del tamaño de Andalucia, tenemos las siguientes consideraciones:
1º Si se hubiese hundido en el Atlantico unas isla o península equivalente al tamaño de Andalucia se hubiese producido un cataclismo geológico de proporciones planetarias. ¿Que huellas hay de ello?..ninguna.
2º Si una tierra del tamaño de Andalucia se hubiese no hundido, sino "inundado" en el Atlántico, algúna catástrofe natural tendría que haber provocado esa gran inundación, ¿cual fue esa catástrofe y que huellas hay de ello?..
Si se alega que se inundó, de seguro que se hace con la intención de significar que posteriormente quedó libre de las aguas..
Cada vez nos sumergimos en un disparate mayor..¿que territorio de esas proporciones fue el que quedó "inundado" y luego liberado de las aguas más allá de las Columnas de Hércules?.
¿Fue Andalucía?..sería muy fácil para los geológos identificar sobre el terreno las huellas de un acontecimiento como el relatado. Si no fue Andalucía, ¿cual fue?..
Esto es un desproposito cada vez mayor.
Comentario por José Angel Hernández el mayo 1, 2012 a las 8:15pm Buenas tardes Sonia
Le agradezco su aclaración, pero si la identificación de la Atlántida se orienta hacia Tartessos, si es que esa es la intención, es algo que no se sostiene históricamente.
La civilización de Tartessos se desarrolló en la península Ibérica entre los siglos XI y VI a.C., fuera entonces de los lapsos temporales a los que se alude.
Lo de las dimensiones de la Atlántida, comparándola con Libia (Africa para los griegos), y Asia juntas, es una comparación que igualmente hacía Herodoto para comparar el tamaño de Europa (Libro IV, 45).
Lo de la interpretación de “tan grande como” en el sentido de “tan grande en poder como Libia y Asia juntas”, es una interpretación absolutamente personal, y carente de sentido alguno. Ni en el año 9600 a.C. ni en el 1500 a.C. había ningún nación al oeste de Creta que ejerciera poder alguno en el Mediterráneo Oriental. No hay ni la más mínima constatación histórica de ello.
Si Platón aludió a ese supuesto poder inmenso que venía del oeste en esa época, evidentemente estaba errado.
Sonia..habla de Platón como si el hecho (supuesto) de que hubiese dicho esto o aquello es prueba de veracidad, como si el fuese infalible. Su postura no tiene sentido.
Las interpretaciones son libres..¿que documentación histórica las avalan?..
Comentario por José Angel Hernández el mayo 1, 2012 a las 7:32pm La Macaronesia es un área del Atlántico Norte que comprende cinco archipiélagos, Canarias, Madeira, Azores, Cabo Verde, y Salvajes.
Son todas islas de origen volcánico, y las más jóvenes de ellas, las Azores, tienen una antigüedad de unos 7 millones de años.
Comprenden 41 islas e islotes, repartidas en el área geográfica que se aprecia en la siguiente figura:
Teniendo en cuenta que la Atlántida se hundió hace solo unos pocos miles de años, es obvio que geográficamente fue contemporánea de estos archipiélagos volcánicos, los cuales debieron de estar bajo su esfera política y económica.
¿Puede alguien situar la Atlántida en la zona exacta en la que se ubicaba más allá de las Columnas de Hércules?.
a ver, José Ángel,no me voy a meter en explicaciones,ya que le corresponde a Georgeos explicarlo detalladamente,y yo no soy la persona indicada pero...
pero no se ha dado cuenta que Georgeos ya ha explicado(en este blog,o en el foro de Atlántida, no recuerdo) en el cual ya explica que lo de los 9000 años se referia a que DESPUÉS de 9000 años de cultura atlante ocurrió la catástrofe(unos siglos antes de Platón)(los cálculos de Georgeos lo sitúa sobre 1500 a.c.).con esta fecha sí es probable que los egipcios lo escribieran en esa época en papiros,u otros ..
y que "no se hundió" sino se "inundó" que es diferente.. .
y que "no era un continente" si no una "isla" o "peninsula"..
y que las dimensiones equivalen traducidos en km2 a + ó - a lo que equivaldria a la zona andaluza(zona pre-tartésica)...
y que no se inundó "toda" si no una parte de ella...
y que la "dimensión física" que se da equivocadamente, en las traducciones de los relatos(no en los textos ORIGINALES de Platón) de "grande" como "Asia" y "Libia" juntas,está el error en la traducción ya que no se referia a "físicamente" sino a "grande" en cuanto a "poder"...
por eso Georgeos,lo explica detalladamente(y lo que le queda por explicar) los fallos de las traducciones de los relatos..
estaría bien que Georgeos,diera la traduccion "corregida" a los lectores,para que vieran la diferencia de lo que se encuentra en cualquier traduccion via-internet (que son las erróneas). y sino,cualquiera de vosotros coger los relatos ORIGINALES de Platón, y que consulte a un "linguista" griego,para comprobarlo..
Comentario por José Angel Hernández el mayo 1, 2012 a las 4:40pm Lo de las Columnas de Hércules situadas entre el sur del Peloponeso y el noroeste de Creta solo es una teoría reciente no validada por la mayoría de los historiadores, y como tal la concibo yo.
Lo de que la Atlántida de Platón es un mito lo avala lo que este dice de ella. La sitúa en un ignoto Océano Atlántico, en un tiempo absurdo, 9.000 años antes de Solón. Platón no podía tener conocimiento histórico de acontecimientos que habían sucedido 9.200 años antes de si mismo. ¿Puede citar los documentos que avalen la veracidad histórica de las alusiones de Platón a la Atlántida?.
Se debe conocer los autores cercanos a los hechos que se hicieron eco del acontecimiento, o contar con fuentes protohistóricas , o arqueológicas.
¿Legaron los atlantes un lenguaje escrito para poder conocer su historia?..
Sin embargo la absoluta carencia de vestigios históricos se hace innecesaria cuando se obvian las implicaciones reales del entramado literario alusivo a la Atlántida.
El hundimiento en el Océano de una isla de cientos de miles o millones de kilómetros cuadrados hubiera provocado un cataclismo planetario que hubiera cambiado la configuración actual de los continentes.
Plantear las consecuencias geológicas de la teoría Atlántida de Platón es suficiente por si misma para determinar su carácter de relato mitológico.
Los promotores de teorías esotéricas respecto de la Atlántida pueden intentar ocultar o minimizar el argumento geológico..pero este lsiempre les perseguirá irremediablemente.
Usted confunde el lenguaje metahistórico de Platón con la realidad histórica.
Comentario por Georgeos Díaz-Montexano el mayo 1, 2012 a las 1:04pm Finalmente me gustaría puntualizar que usted padece de un vicio de argumentación muy típico de los escépticos no suficientemente documentados y es el concepto de lo histórico, aunque usted parte de criterios erróneos o argumentos mal entendidos o no demostrado científicamente aún, respecto a la consecuencias que tendrían el hundimiento de una isla en el Atlántico, fuera del tamaño que fuera, y desde estos erróneos o insuficientes argumentos de ahí usted pontifica finalmente que “Es absurdo entonces hablar de historia cuando la premisa mayor que constituye la columna vertebral de la teorías de la Atlantida, el hundimiento de esta en el mar, invalida cualquier argumentación histórica. Las connotaciones geológicas de semejante acontecimiento son inapelables. No hay pues lugar para la historia en el relato de Platón sobre la Atlántida.”. Bien, esto no es así, primero porque los argumentos desde los que usted parte son falsos o erróneos y algunos, cuando mínimo no demostrados con suficiente rigor científico aún, pero lo más importante, es que usted usa el concepto de lo histórico como sinónimo de verdadero en el sentido de la propia existencia real, física, de la Atlántida, es decir, que para usted, si la Atlántida no existió físicamente (como veo usted cree con total convicción) o no pudo existir por los criterios que usted maneja, entonces para usted, la Atlántida no tiene derecho a ocupar un lugar en la Historia, pero se equivoca por completo, de hecho, hace ya muchísimo tiempo que la Atlántida ocupa un lugar en la Historia, incluso sin haberse aún demostrado su existencia física o real, la Atlántida ya es histórica, ya es parte de la Historia de la humanidad, porque historia e histórico no es sólo sinónimo de “verdadero”, “real” en existencia, esa sólo es una de sus acepciones, le recomiendo mi artículo donde despejo bien todo este asunto de las categorías y conceptos de los histórico. Usted sólo puede decir que usted cree que la Atlántida no existió, pero no puede (ni tiene derecho alguno) a negarle su derecho a ocupar como de hecho ya lo viene ocupando desde muchísimo tiempo su lugar en la Historia, aunque quiera usted matizarla como Historia legendaria, o tradiciones legendarias, o mitos (aunque este concepto no se sostiene por ninguna parte en cuanto a Platón). Incluso, aunque la Atlántida como tal, es decir, una isla en el Atlántico donde evolucionó una civilización lo suficientemente fuerte para poder hasta tener guerras con otros pueblos del Mediterráneo, no hubiera existido nunca y finalmente resultara (como creo poder demostrar con fuentes documentales escritas por los egipcios mismos) una interpretación de Solón sobre escritos, tradiciones egipcias, o sea, sobre fuentes egipcias que él consulto donde la misma sería mencionada y descrita de una manera más o menos similar a como él la redactó en sus escritos, aunque resultara que en las fuentes egipcias, esta isla en el Atlántico no era más que una mera invención de los egipcios, aún así, al menos se demostraría que no fue una mera invención de Solón ni mucho menos de Platón y que en todo caso, son los egipcios los responsables de tal tradición y si ellos se la contaron a Solón como una “historia verdadera”, basada en “antiguas tradiciones” aún no podemos saber si ellos mentían descaradamente, o si esto era cierto, pero aún siendo todo mentira de los egipcios, aún así, la trascendencia de la misma ha sido tal en muchos aspectos y ha influenciado a tantos grandes personajes de la historia desde la antigüedad clásica misma, que ya sólo por ello tiene todo derecho a tener su lugar en la historia, aunque sea, matizándose en la Historia de las tradiciones o leyendas sobre el pasado, con el mismo derecho que otras tradiciones o leyendas sobre ciudades bíblicas, por ejemplo, que ni siquiera han sido halladas arqueológicamente aún.
El punto final que quiero dejar claro, porque mucha gente se confunde conmigo, es que yo nunca he estado obsesionado (ni de lejos) con la idea o convicción de que realmente existió tal cual es descrita en el Critias. Yo sólo descubrí tras varios hallazgos personales, y ya después durante casi veinte años dedicados a este asunto, que existen suficientes indicios y hasta claras evidencias sobre la existencia de una civilización Atlántica haya sido una isla o una península, se haya hundido totalmente, o solo una parte, como vemos claramente en el Critias cuando se matiza que no fue toda, ya que aún en los tiempos en que ellos están hablando (en su tiempo presente) aún existía la parte o región de Gadeira que era la segunda provincia o parte importante de la Atlántida. Como decía, he reunido muchísimas evidencias (más de un centenar ya) que soportan la teoría de la existencia de un sustrato histórico-geográfico real, o sea, verdadero, sobre la que se fundaron estas tradiciones que pasaron a Solón a través de los egipcios y a otros autores ajenos a Platón, al parecer también desde fuentes egipcias fenicias y posiblemente asirio-babilónicas también. Y desde el punto de vista arqueológico hemos hallado en Iberia, de momento, muchos indicios y pruebas arqueológicas que soportan algunos de los puntos más “su generis” de la Atlántida, es decir, precisamente de aquellos que no son típicos de todas las civilizaciones, sino que constituyen casi como un sello, una huella dactilar o un DNI de la Atlántida, y también ya tenemos hasta evidencias científicas incuestionables de grandes tsunamis acontecidos en diferentes momentos del pasado, anteriores a la Edad del Hierro, desde finales del Bronce hacia atrás, hasta casi finales de Paleolítico, obviamente las más relevantes serían las de Calcolítico y el Bronce, que de momento son las que mejor documentadas tenemos desde el punto de vista de la sismología y el estudio de los tsunamis.
Como conclusión, me gustaría dejar claro pues, que para mi poco importa si existió realmente o no, mis investigaciones van a demostrar, de momento, que al menos no fue una mera invención de Platón, que no es ningún mito inventado por este ni por Solón y que ciertamente todo partió de fuentes egipcias, ya la segunda parte de mi obra será poder determinar , si es posible, si los egipcios referían una historia verdadera (como de hecho ellos creían y sostenían), o sí esto sólo era un mero invento, un mero cuento o mito sin más… Ya veremos que nos depara el futuro en este sentido, al menos tendremos una guía bastante importante desde la que partir cuando salga ya a finales de esta semana mi epítome o compendio de seis volúmenes ya escritos y en manos ya de la editorial y que espero se vaya publicando poco a poco desde este mismo año y a razón de dos o como mínimo uno por año.
Mis más respetuosos saludos cordiales,
Georgeos

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