Justo un año después de iniciarse los trámites, el Consejo de Gobierno de Extremadura ha aprobado este viernes 27 de abril, la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la ciudad romana de Regina Turdulorum, en Casas de Reina. Hay que felicitar a los habitantes de la localidad y muy especialmente a los que han luchado durante muchos años para que la ciudad romana de Regina obtenga tal reconocimiento. A partir de ahora y pese a los malos tiempos que vive el país, el futuro del yacimiento será más halagüeño. Esperemos que más temprano que tarde, comiencen los trabajos que nos den más luz acerca de cómo vivían nuestros antepasados romanos en una tierra que sigue guardando muchos secretos.
Según ha informado Europa press, el yacimiento de Regina Turdulorum, ha sido declarada BIC con categoría de Zona Arqueológica. Dicha ciudad, según se recoge en la nota, ha sidfo recurrentemente citada desde antiguo por diferentes eruditos y autores clásicos. Regina vivió su época de apogeo durante el periodo Flavio, en el siglo I dC, tras adquirir el estatuto municipal otorgado por Roma.
Su importancia se debe a la gran riqueza productiva de las tierras de la zona y a su ubicación junto a la ruta que comunicaba los valles medios del Guadiana y el Guadalquivir, destaca el Gobierno extremeño. En lo que se refiere al entramado urbano y la red de cloacas, se articulan merced al kardo y decumanus maximus, en cuya intersección se ubicaron los edificios principales de la ciudad, que se desarrolló de manera longitudinal teniendo como base el decumanus maximus.
Según el diario HOY:
El Consejo de Gobierno de Extremadura aprobó ayer la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la ciudad romana de Regina Turdulorum, en Casas de Reina y Reina (Badajoz); el Palacio de Carvajal de la ciudad de Cáceres; el Convento de la Bien Parada, en Abadía (Cáceres); y el conjunto de huerta, noria y cocedero de altramuces de la finca 'La Cabra', en Monesterio (Badajoz).
En concreto, la ciudad romana de Regina Turdulorum, declarada BIC con categoría de Zona Arqueológica, ha sido recurrentemente citada desde antiguo por diferentes eruditos y autores clásicos. Una ciudad que vivió su época de apogeo durante el periodo Flavio, en el siglo I d.C., tras adquirir el estatuto municipal otorgado por Roma.
Su importancia se debe a la gran riqueza productiva de las tierras de la zona y a su ubicación junto a la ruta que comunicaba los valles medios del Guadiana y el Guadalquivir, según destaca la Junta.
En lo que se refiere al entramado urbano y la red de cloacas, se articulan merced al kardo y decumanus maximus, en cuya intersección se ubicaron los edificios principales de la ciudad, que se desarrolló de manera longitudinal teniendo como base el decumanus maximus.
El Ejecutivo regional declaró también BIC con categoría de monumento el Palacio de Carvajal, situado en la Ciudad Monumental de Cáceres, así como las edificaciones anexas, pertenecientes a la Diputación, levantadas entre la segunda mitad del siglo XV y principios del XVI.
El palacio fue mandado construir por Pedro de Carvajal y conserva restos más antiguos, siendo elementos de particular interés histórico-artístico la fachada principal, la llamada 'Torre redonda', el patio porticado y la capilla, entre otros. Además, posee un rico contenido en obras de arte.
También con categoría de monumento, el Convento de la Bien Parada, en Abadía, tiene ya designación BIC. Se trata de una obra enclavada dentro de la arquitectura conventual y edificada por la orden franciscana en Extremadura. Una interesante muestra del estilo barroco más sencillo y depurado, tal y como subraya la Junta.
Por último, con categoría de 'Lugar de interés etnológico', el conjunto de huerta, noria y cocedero de altramuces de la finca 'La Cabra', en Monesterio (Badajoz), así como la concreción de su delimitación y limitaciones de uso. Próxima a la localidad de Monesterio se encuentra esta finca 'La Cabra', donde se sitúa el conjunto protegible que consta de inmuebles e ingenios que ocupan un espacio alrededor de un manantial sito en un espacio de dehesa. El conjunto, en lo puramente arquitectónico, integra las más destacadas técnicas constructivas de buena parte de la provincia, como piedra seca, mampostería, tapial y ladrillo.
Del mismo modo, configura un peculiar conjunto entre dos espacios muy diferentes, la dehesa y la huerta, merced a la presencia de agua, lo que permitía el mantenimiento de la segunda y el tratamiento del altramuz, recurso relacionado con el ciclo del engorde del cerdo durante el verano. Lo más relevante de esta red de procesos de trabajo es la inserción de la huerta en un ecosistema como el de la dehesa.
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