Tras el análisis de la orientación de la ermita románica de San Bartolomé del río Lobos que nos llevó a descubrir la presumible naturaleza astronómica del mensaje preservado en una marca de cantería muy peculiar, creció nuestro interés por estos signos labrados en los muros de los templos medievales. Si algo aprendimos en aquel trabajo es que hay lapidarios, que destacan por su singularidad y relativa complejidad, que se encuentran estrechamente vinculados a los edificios donde fueron labrados y contienen una valiosa información sobre aspectos relativos a la disposición del trazado regulador. En este artículo recogemos algunas de las conclusiones a las que hemos llegado tras el estudio que hemos realizado sobre las propociones de ciertos signos lapidarios a los que hemos denominado marcas de planimetría.
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