Red Española de Historia y Arqueología
Mapa de M. A. Aubet (actualizado)
Los habitantes de Focea fueron los primeros griegos que llevaron a cabo navegaciones
lejanas; fueron ellos quienes descubrieron el golfo Adriático, el mar Tirrénico, Iberia y
Tartesos; no navegaban en barcos redondos, sino en pentecónteras. Una vez llegados a
Tartesos, lograron la amistad del rey de los tartesios, llamado Argantonio, quien reinó en
Tartesos durante ochenta años y vivió un total de ciento veinte.
Los focenses ganaron de tal
forma la amistad de este príncipe que, inmediatamente, les invitó a dejar Jonia para venir a
establecerse en la región de su país que ellos quisieran y, al punto, instruido por ellos acerca
del avance de los persas, les dio dinero para fortificar su ciudad con una muralla.
HERODOTO, 1, 163
2.
Allí crió Poseidón a las cinco generaciones de hijos varones y gemelos por él engendrados;
después de haber dividido toda la isla en dos partes, al primero de la primera generación le
entregó la morada de su madre y las tierras circundantes, que eran las más extensas y las de
mejor calidad; nombró, igualmente, a éste rey de los otros, a quienes hizo príncipes,
poniendo en sus manos el gobierno de muchos hombres y la administración de una extensa
región; impuso nombres a todos ellos: el mayor, primero en reinar, recibió el nombre de
Atlas, que sirvió para designar a toda la isla y al mar Atlántico que le rodea.
El gemelo
nacido después de él consiguió en el reparto el extremo de la isla situado hacia las
columnas de Hércules, frente a la región denominada actualmente Gadírica: se llamaba
Eumelos en griego y Gadiros en lengua indígena, siendo éste el nombre que ha llegado a
designar el país.
PLATON, Critias, 113
3.
Cerca de Cástulo hay un monte que por sus minas de plata llaman Argentario; se dice que
de él mana el Betis. Polibio refiere que éste y el Anas vienen de Celtiberia y distan entre sí
unos novecientos estadios. Parece ser que, en tiempos anteriores, llamose al Betis Tartesos,
y a Gadir y sus islas vecinas Eriteia; así se explica que Estesícore, hablando del pastor
Gerión, dijese que había nacido casi enfrente de la ilustre Eritela, junto a las fuentes
inmensas de Tartesos, de raíces argénteas , en un escondrijo de la peña.
Y como el río tiene
dos desembocaduras, se dice también que la ciudad de Tartesos, homónima del río, estuvo
edificada en tierra sita entre ambas, siendo llamada esta región Tartesos, la que ahora
habitan los túrdulos. Erastóstenes acostumbre a llamar Tartesos a la región cercana a Calpe
y a Eriteia isla afortunada. Mas Artemidoro, opinando en contra, afirma que esto es falso,
como lo es que de Gadir a Hierón Akroteríon haya cinco días de navegación, cuando la
distancia efectiva no pasa de mil setecientos estadios...
ESTRABÓN, 3, 2, 11
4.
Todas las copas de beber del rey Salomón eran de oro y toda la vajilla de la casa del
Bosque del Líbano era de oro fino; la plata no se estimaba en nada en tiempo del rey
Salomón, porque el rey tenía una flota de Tarsis en el mar junto con la flota de Hiram y,
cada tres años, venía la flota de Tarsis, trayendo oro, plata, marfil, monos y pavos reales.
REYES, 1, 10, 21-22
5.
Después de esto, Josafat, rey de Judá, se alió con Ocozias, rey de Israel, que le impulsó a
hacer el mal. Se asoció con él para construir naves en Ezión-Geber. Entonces Eliezer, hijo
de Dodaias, de Maresa, profetizó contra Josafat diciendo: Por haberte aliado con Ocozias,
Yavhé ha abierto brecha en sus obras. En efecto, las naves se destrozaron y no pudieron ir a
Tarsis.
CRÓNICAS, 2, 20, 35-37
6.
Porque el día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo
enaltecido, y será abatido; sobre todas las encinas de Basán; sobre todos los montes altos y
sobre los collados elevados; sobre toda torre alta y sobre todo muro fuerte; sobre las naves
de Tarsis, y sobre todas las pinturas preciadas.
ISAIAS, 2, 12-16
7.
Tarsis comerciaba contigo por la abundancia de todas sus riquezas; con plata, hierro, estaño
y plomo comerciaba en tus ferias.
EZEQUIEL, 27, 21
8.
Desde aquí hasta dicho río hay un viaje de un día y aquí se halla el límite del pueblo de los
Cinetes. El territorio de los tartesios es inmediato a ellos y riega la tierra el río Tartesos.
Después se extiende el monte consagrado al Céfiro y finalmente la cumbre de la altura
llamada Cefírida, irguiendo excelsos picos sobre lo alto del monte... Y toda la tierra que
está situada en la parte occidental de dicho río (el Ibero) es llamada Iberia, en cambio la
parte oriental contiene a los tartesios...
Aquí se extienden las costas del golfo Tartesio. Y
del referido Anas a estos lugares tienen las embarcaciones un día de camino. Aquí está la
ciudad de Gadir, pues en lengua fenicia se llama Gadir a todo lugar cerrado. Ella fue
llamada antes Tartesos, grande y opulenta ciudad en épocas antiguas, ahora pobre, ahora
pequeña, ahora abandonada, ahora un campo de ruinas....
El río Tartesos, que fluye del Lago Ligustino por abiertos campos, ciñe por
todas partes con su corriente la isla, pero no
corre por un solo cauce ni surca de una sola vez el suelo subyacente, ya que por la parte
oriental trae tres bocas a los campos, mientras que por dos veces con boca baña la parte
meridional de la ciudad. Luego, por encima de la marisma (Ligustina), está recostado el
monte Argentario, así llamado por los antiguos a causa de su hermosura, pues el estaño
brilla espléndidamente en sus laderas y aún mayor esplendor despide en los aires de lejos,
cuando el sol toca con sus rayos sus cumbres elevadas.
AVIENO, 263-307
9.
Vayamos a casos seguros: es verdad, poco más o menos, que el gaditano Argantonio reinó
durante ochenta años, y persiste la creencia de que comenzó a reinar hacia el cuadragésimo
de su existencia.
PLINIO, Historia Natural, 7, 48, 156.
10.
Los primeros habitantes del bosque de los tartesios, tras la lucha mítica de los titanes son
los dioses, fueron los curetes, de ellos el rey más antiguo fue Gárgoris. Se considera a
Gárgoris como el descubridor del arte de recoger y aprovechar la miel. Una hija suya tuvo
de soltera, y acaso por obra de amores incestuosos, un niño, cosa que produjo vergüenza al
rey, que determinó deshacerse de él.
Así ordenó que se le dejara abandonado en el monte,
pero animales silvestres lo amamantaron, encontrándoselo vivo a los varios días. Hízolo
colocar en un sendero por donde pasaban los rebaños para que lo aplastaran, pero también
salió a salvo. Lo echaron luego a las perras y cerdas hambrientas que, en vez de devorarlo,
le ofrecieron sus ubres. Entonces Gárgoris pensó en arrojarlo al mar. Pero, protegido por
los dioses, fue conducido, como si fuera una barquilla, a las orillas, donde salió una sierva
que lo crió. Creció el niño entre su familia animal, ligero y veloz como ella, hasta que, en
cierta ocasión, fue cogido en un lazo o trampa, fue llevado a Gárgoris que le reconoció y
que, admirado del destino, le nombro su heredero, llamándole Habis. Habis fue un héroe
civilizador.
A un pueblo bárbaro, como el que heredó para gobernarlo, le dictó las primeras
leyes civilizadas y les enseñó a cultivar la tierra con los bueyes y los arados, cosa que, hasta
entonces, había desconocido; de esta suerte los tartesios aprendieron a nutrirse con los
alimentos más finos y regalados que los que hasta entonces habían usado. Aún hizo algo
más trascendental: prohibió el trabajo a una parte de sus súbditos, a los nobles, y repartió a
los otros, a la masa, en siete ciudades o acaso siete clases. Una vez muerto, sus sucesores y
herederos rigieron los destinos de Tartesos durante muchos siglos.
JUSTINO, 44, 4
11.
Sobre la fundación de Gadir he aquí lo que dicen recordar los gaditanos: que cierto oráculo
mandó a los tirios fundar un establecimiento en las columnas de Hércules; los enviados
para hacer la exploración llegaron hasta el estrecho que hay junto a Calpe, y creyeron que
los promontorios que forman el estrecho eran los confines de la tierra habitada y el término
de las empresas de Hércules; suponiendo, entonces, que allí estaban las columnas de que
había hablado el oráculo.
Echaron el ancla en cierto lugar de más acá de las Columnas, allí
donde hoy se levanta la ciudad de los exitanos. Mas como en este punto de la costa
ofreciesen un sacrificio a los dioses y las víctimas no fueran propicias, entonces se
volvieron. Tiempo después los enviados atravesaron el estrecho, llegando hasta una isla
consagrada a Hércules, sita junto a Onoba, ciudad de la Iberia, y a unos mil quinientos
estadios fuera del estrecho; como creyeran que estaban allí las Columnas, sacrificaron de
nuevo a los dioses, más otra vez fueron adversas las víctimas, y regresaron a la patria.
En la
tercera expedición fundaron Gadeira, y alzaron el santuario en la parte oriental de la isla, y
la ciudad en la occidental. Por estos unos creen que los promontorios que forman el
estrecho son las Columnas, mientras que otros las identifican con las de Gadeira, habiendo
quien cree que están fuera, mas lejos que Gadeira...
ESTRABÓN, 3, 5, 5
12.
Del lado de la tierra firma es casi recta; del lado que mira al mar se eleva y forma, en medio
de la costa, una curva, terminada por dos promontorios en uno de los cuales hay una ciudad
floreciente del mismo nombre de la isla, y en el otro un templo de Hércules Egipcio,
célebre oír sus fundadores, por su veneración, por si antigüedad y por sus riquezas. Fue
construido por los tirios; su santidad estriba en el hecho de guardar las cenizas (de
Hércules); los años que tiene se cuentan desde la guerra de Troya. Sus riquezas son los
productos del tiempo....
MELA, 3, 6
Según A. García y Bellido
13.
Partiendo de Calpe, cruza Bastetania y el país de los oretanos, una cordillera abierta de
bosques densos y árboles corpulentos, que separa la zona costera del interior. En ella, la
primera ciudad es Malaka, que dista tanto de Calpe como ésta de Gadeira; en ella hay un
emporio que usan los indígenas que viven la costa opuesta, y grandes talleres de salazón.
Algunos creen que es la misma Mainake, que la tradición dice haber sido la última de las
ciudades focenses hacia el occidente; pero no es así pues ésta se halla más lejos de Calpe, y
los vestigios de sus ruinas demuestran ser una ciudad griega, mientras que Malaka está mas
cerca y presenta planta fenicia. Sigue después la ciudad de los exitanos, de la cual alaban
también sus salazones. Después viene Abdera, fundación de los fenicios igualmente....
ESTRABÓN, 3, 4, 2-3
14.
Pero es mejor aún lo que vamos a recordar; la expedición de Hércules y la de las fenicios a
estos parajes le dieron (a Homero), de sus habitantes, la idea de un pueblo rico y de buena
condición; así pues, su sujeción a los fenicios fue tan completa que hoy día la mayoría de
las ciudades de la Turdetania y de las regiones vecinas están habitadas por aquellos. Me
parece cierto, asimismo, que Ulises llegase hasta aquí en su expedición, la cual le sirvió (a
Homero) de pretexto para que, como en la Ilíada, también en la Odisea, convirtiera lo
histórico en narración fabulosa, según costumbre de los poetas.
En efecto, no sólo se hallan vestigios de estas cosas en Italia, Sicilia
y otros lugares, sino en Atenea y otros mil indicios
de las andanzas del héroe y los demás que sobrevivieron a la guerra troyana, tan funesta
para los defensores como para los conquistadores de Troya.
Efectivamente, no lograron
sino una victoria kadmeia y, en cambio, perdieron sus casas, sin conseguir cada uno más
que una pequeña parte del botín; así, pues, se vieron obligados a echarse a la piratería, tanto
los helenos como los que habían escapado y sobrevivido a la destrucción de su patria, unos
por valor, los otros por venganza. Porque cada uno se había dicho que es bochornoso estar
largo tiempo lejos de los suyos y volverse de vacío a ellos.
Así, al lado de las andanzas de
Eneas, de Antenor y de los Henetos, la Historia ha registrado las de Diomedes, Menelao, de
Menesteo y de otros. Ahora bien: instruido por la voz de la Historia de todas estas
expediciones guerreras a las costas meridionales de Iberia, conocedor también de la riqueza
de estas regiones y de los bienes de todas clases que poseen y que los fenicios dieron a
conocer, tuvo la idea de colocar aquí la fusión de las almas piadosas, y el Elysion Pedion,
donde, según la predicción de Proteo Menelao debía vivir algún día....
ESTRABÓN, 3, 2, 13
Según A. García y Bellido
15.
Pero entre tanto una nave samia, cuyo capitán era Koleo, fletada para Egipto, fue llevada
por los temporales a la misma Platea. Los samios que en ella venían, informados por
Korobio de todo los sucedido, le proveyeron de víveres para un año, y levando ancla
deseosos de llegar a Egipto, partiéronse de la isla, por más que soplaba el viento subsolano,
el cual, como no quisiese amainar, les obligó a pasar más allá de las Columnas de
Herakles, y llegar, por su buena suerte, a Tartesos. Era entonces Tartesos para los griegos
un imperio virgen y reciente que acababan de descubrir.
Allí negociaron tan bien con sus géneros que ninguno les igualó jamás
en la ganancia del viaje, al menos de aquellos de
quienes puedo hablar con fundamento, exceptuando siempre a Sóstrato, natural de Egina,
hijo de Laodamante, con quien nadie puede igualarse en lucro. Los samios, poniendo aparte
la décima de su ganancia, que subió a seis talentos, hicieron con ella un caldero de bronce a
manera de pila argólica; alrededor de él había grifos mirándose unos a otros, y era sostenido
por tres colosos puestos de rodillas, cada uno de siete codos de alto; fue dedicado al
Hereión.
HERÓDOTO, 4, 152.
16.
Tras Abdera está Carthago Nova, fundación de Asdrúbal, ...la más importante de todas las
ciudades de esta zona... Entre ella y la desembocadura del Iber, y a mitad de la distancia, se
halla el río Súcron, su desembocadura y la ciudad del mismo nombre... Entre el Súcron y
Carthago Nova , no muy lejos del río, hay tres fundaciones de los massaliotas; de ellas la
más conocida es Hemeroskopión, que tiene sobre el promontorio un santuario dedicado a
Artemisa Efesia, muy venerado.
Es un lugar bien defendido y apto para nido de piratas; de
lejos es visible para los que se acercan navegando. Su nombre es Dianium, es decir,
Artemision... Al otro lado del Súcron , yendo hacia las bocas del Iber, hállase Sagunton,
fundación de los zakyntios... En sus cercanías están las ciudades de Cherrónesos, Oléastron
y Kartalías. Luego, en el paso del Iber, la colonia Dertossa... Más al norte está Empóríon.
Dicha ciudad es una fundación de los massaliotas... Aquí está , asimismo, Rhóde, pequeña
factoría de los emporitanos, pero fundación, según algunos, de los rodios... Primeramente
los empuritanos se establecieron en cierta islita cercana, que hoy llaman Palaiá Pólis; pero
ahora viven ya en la tierra firme.
La ciudad forma una dípolis, dividida por un muro,
porque en sus comienzos algunos indigetes que vivían en su proximidad, con el fin de gozar
con seguridad de su propia administración, quisieron tener un recinto separado de l de los
helenos, el cual fue doble, pasando de por medio. Mas con el tiempo formaron una sola
ciudad, mezclándose leyes helenas con bárbaras, tal como acaece en otros muchos lugares.
ESTRABÓN, 3 4, 8.
17.
Hubo también aquí la ciudad de Hemeroscopión, en otro tiempo habitada, ahora ya suelo
vacío de habitantes, la baña lánguido mar. Alzase después la ciudad Sicana, así llamada por
los Iberos del río próximo, y no lejos de la bifurcación de este río la ciudad de Tiris el río
Tirio... Por allí se extiende la marisma de los Nacararas, pues tal nombre dio la costumbre a
esta marisma, surgiendo en medio de ella una pequeña isla, fértil en olivos y por ello
consagrada a Minerva.
Cerca hubo numerosas ciudades, ya que estuvieron aquí Hilactes,
Histra, Sarna y la noble Tiricas... Estaba junto a él (el monte Sello) la ciudad de Labedontia
en tiempo anterior, ahora campo vacío de hogares cría escondrijos y cubiles de fieras.
Después yacen arenas de gran extensión , entre las que estuvo en otro tiempo la ciudad de
Salauris y en donde primitivamente estuvo también la antigua Calípolis, aquella Calípolis
que por la alta elevación de sus murallas y por sus excelsas techumbres se levantó por los
aires, que con el ámbito de su vasto solar tocaba por ambos lados una marisma feraz
siempre en peces. Después la ciudad de Tarraco ...
El cabo Celebántico extiende luego su
dorso en el salado mar. Que haya estado junto a él la ciudad de Cipsela es ya solo un rumor,
pues ningún vestigio de la antigua urbe conserva el áspero suelo... En los confines de la
tierra sordicena se cuenta que estuvo en otros tiempos Pirene, ciudad de rico solar, pues la
frecuentaban a menudo los massaliotas a causa de sus negocios.
AVIENO, 475-565.
18.
Ya entonces Emporión estaba formada por dos ciudades, a las que dividía una muralla; una
habitada por los griegos de Focea, como los massaliotas, y otra por hispanos; pero a la
ciudad griega, expuesta al mar, la rodeaba una muralla de menos de cuatrocientos pies,
mientras que la ciudad hispana, más retirada del mar, poseía una muralla de unos tres mil
pies de circuito.
En tercer lugar, el divino César, después de su victoria sobre los hijos de
Pompeyo, estableció allí una colonia romana; en la actualidad se han fundido estos tres
pueblos en uno, después que los hispanos, al principio, y más tarde los griegos, han
recibido la ciudadanía romana.
Quien los viese expuestos por un lado al mar abierto y, por
otro, a los hispanos, pueblo tan bárbaro y belicoso, se preguntaría cual es su defensa; la
defensora de su debilidad era la disciplina que, frente a los vecinos más fuertes, se conserva
siempre.
La parte de la muralla que miraba hacia tierra estaba magníficamente fortificada,
con una sola puerta y un magistrado de turno siempre de guardia ante ella; durante la noche
una tercera parte de los ciudadanos montaba vigilancia en las murallas, y no sólo era por
hábito o costumbre, sino que ejercían vigilancia y practicaban las rondas con igual cuidado
que si el enemigo estuviese ante las puertas; no admitían a ningún hispano dentro de la
ciudad, ni salía nadie de ella sin precauciones.
La salida al mar está abierta a todos , pero
por la puerta que da a la ciudad hispana nunca salen sino en gran número, casi siempre la
tercera parte que la noche anterior había estado de servicio en las murallas. El motivo de
sus salidas era el siguiente: los hispanos ignorantes de la navegación, se alegraban del
comercio de aquellos y deseaban comprar las mercancías extranjeras que las naves
llevaban, y vender los productos de sus campos.
El interés de este mutuo comercio hacía
que la ciudad hispana fuera accesible a los griegos. Aumentaba su seguridad el hecho de
haberse cobijado bajo la sombra de la amistad con Roma, a la cual servían, si con menos
fuerzas que los massaliotas, con una fidelidad igual.
TITO LIVIO, 34, 8-9
Plano de Ampurias
19.
En todas las ciudades fundadas (por Massalia) se rindió culto en primer lugar a la misma
divinidad, (Artemis Efesia), ateniéndose en la disposición de xóanon y en los demás ritos a
observar lo que se practicaba en la metrópoli.
ESTRABÓN, 4, 1, 4
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de nada Paco..
Comentario por Paco Aceitero Sac el septiembre 30, 2012 a las 11:33pm Es importante partir de los textos clásicos referentes a la civilización tartésica, fenicia y griega; además de la romana. Un buen trabajo, gracias por compartirlo.

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© 2013 Creado por Aníbal Clemente Cristóbal.
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