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Red Española de Historia y Arqueología

Como primera entrada escribo estas lineas sobre la ciudad de Uruk, la primera urbanización de la Historia, cuna de la escritura y hogar del célebre monarca que inspiró una de las grandes obras de la Literatura Universal: La Epopeya de Gilgamesh.

INTRODUCCIÓN

A principios del s. XX se produjeron importantes descubrimientos sobre los orígenes de Mesopotamia, los cuales revelaron que en el IV milenio a.C. existió el país de Sumer, importante civilización con unas instituciones y una economía altamente desarrolladas.

Los primeros hombres llegaron a Mesopotamia hace unos 100.000 años (durante la interglaciación Riss-Würm), llevando una forma de vida nómada típica del hombre prehistórico.

En la primera mitad del V milenio aparecen las primeras ciudades (Jarmo, Hassuna, Halaf), desarrollando paralelamente la sensibilidad artística con ejemplos de cerámica decorada. Este periodo (en el que destacan ciudades como Eridu, Ur y Uruk) llegó a su apogeo a finales del V milenio (El Obeid), y, cinco siglos más tarde, aparecieron en el sur de Mesopotamia los sumerios, los primeros pobladores de la zona. El periodo en el que se establecieron es llamado “Época de Uruk”, y en los ocho siglos que duró la primera civilización de Uruk, apareció la primera escritura, que con el tiempo se convirtió en cuneiforme. Al final de este periodo de Uruk empieza la verdadera historia de Sumer, con la llamada “Época Protodinástica”.

 

DESCUBRIMIENTO DE URUK

Uruk fue descubierta por William Loftus en 1849, aunque los momentos arqueológicos más remarcables no llegaron hasta principio de siglo, 1912-1913, cuando Julius Jordan y su equipo de la “Sociedad Alemana Oriental” descubrieron el templo de Inanna y el antiguo muro que rodeó a la ciudad allá por el 3000 a.C., construido por Gilgamesh. La I Guerra Mundial y sus consecuencias detuvieron las investigaciones en esta zona, pero tras la guerra, Jordan prosigue la investigación, en la que se descubre un templo casita y se comienza a excavar en Eanna, encontrando los primeros edificios y las primeras tablillas. Ese lugar fue ocupado por primera vez a finales del periodo Obeid.
Hacia 1954 Heinrich Lenzen descubrió una serie de tablillas escritas en sumerio y datadas del 3300 a.C. aproximadamente, y que alzaron a Uruk como uno de los primeros centros urbanos donde se distribuyó y utilizó la escritura como un método de comunicación cotidiano; entre los descubrimientos de este arqueólogo cabe destacar la famosa y conocida “Lista Real Sumeria”. Nöldeke descubre la arquitectura arcaica de Eanna en el área del templo de Anu, con grandes hallazgos de glíptica. La II Guerra Mundial vuelve a paralizar las excavaciones, pero no la reflexión histórica. Se vuelve a excavar cuando termina la guerra, pero de nuevo se bloquean las excavaciones por la guerra con Irán, la Guerra del Golfo, la Crisis de Kuwait y la guerra del 2003.

Van Ess hizo las primeras prospecciones geofísicas y geomagnéticas, obteniendo así una imagen urbana inesperada. En los años 60 del siglo XX se produce un hallazgo de colonias y el descubrimiento de los alcances reales del impulso de Uruk en la periferia. Todos estos descubrimientos sacaron a la luz a un núcleo urbano rico y floreciente, epicentro del mundo conocido hasta la época y que destacó por la sucesión de templos coronados en zigurats, patios y palacios, debiendo albergar hacia el 2900 a.C. la totalidad de unas 80.000 personas.

 

HISTORIA DE LA CIUDAD DE URUK

Se encuentra a 56 kilómetros de Samawa, la cual está situada a 281 kilómetros al sur de Bagdad. Se piensa que el nombre de la ciudad proviene de la palabra sumeria “uru” (ciudad) y “ku” (sagrado). Es considerada la ciudad más antigua del mundo y su gran importancia desde el punto de vista de la Arqueología está relacionada con los comienzos de la vida urbana, la organización de la administración pública y el desarrollo de la escritura. Estos avances representaron la base de la cultura mesopotámica, que perduró durante 3.000 años. Uruk estuvo habitada por primera vez en el V milenio a.C, época en la que se fundaron varios asentamientos en la zona, los cuales fueron creciendo hasta que, durante el denominado periodo Uruk (4000-3100 a.C), se unificaron para formar una única ciudad que, hacia el 3300 a.C, tenía una extensión de unos 2 km2 y contaba con una población de aproximadamente 40.000 habitantes. Hacia el 2800 a.C. (durante el primer periodo dinástico del sur de Mesopotamia), la ciudad ocupaba un área de 5,5 km2. Siguió estando habitada hasta la época del Islam, después de lo cual empezó a decrecer, porque el Éufrates cambió su recorrido y los habitantes la abandonaron.

En sus comienzos fue un pueblo pequeño al borde de los pantanos, de casas de barro y cañas, pero empezó a evolucionar por la llegada de diversos pueblos y civilizaciones: sumerios, acadios, babilonios y kishitas, que edificaron templos y palacios. Más tarde fue gobernada por los asirios, caldeos, persas, griegos y seleúcidas, los cuales construyeron grandiosos edificios cuyos vestigios se pueden contemplar todavía. La ciudad fue dirigida sucesivamente por doce reyes de la primera dinastía que gobernó Uruk, la mayoría de los cuales eran considerados dioses o semidioses según las epopeyas sumerias, pero el más célebre fue Gilgamesh, que construyó las murallas de la ciudad. La ciudad fue gobernada seguidamente por los Kish. En el año 2.350 a.C. conquistó la ciudad el rey Sargón el Acadio, que tuvo bajo su dominio toda la región en tiempos de la dinastía Ur y de la antigua época babilónica. Pero fue una de las principales ciudades, tanto en número de habitantes, como en calidad de sus construcciones y en cultura.                                         

El rey Krindash, de la dinastía Kish, construyó un lujoso templo, de fachada decorada con ladrillos grabados representando algunos dioses. Los asirios construyeron, a su vez, edificios y templos, en particular el rey Sargón II, seguidos más tarde por los caldeos, que renovaron algunas torres y templos. En época seléucida, Uruk fue la ciudad más importante del sur del actual Irak.                                                                                        

En el periodo de Uruk fue cuando esta ciudad predominó sobre el resto, teniendo un tamaño muy superior al de los asentamientos cercanos que no superaban las 10 hectáreas, creándose una sociedad compleja en su interior, con una gran diversificación, estratificación y especialización social, llegando al máximo exponente sumerio en el ámbito social, comercial, burocrático y militar.
El fundador de esta ciudad según la Lista Real sumeria, fue Enmerkar, el cual construyó Eanna y del que podemos saber un poco mas en la historia épica que ha llegado a nuestros días, “Enmerkar y el Señor de Aratta”, que narra la disputa entre éste rey sumerio y su homólogo de Aratta por unos recursos para la construcción del templo.
Durante la I dinastía, Uruk se convirtió en el centro neurálgico sumerio, periodo que se alargó durante todo el III milenio. Este control cultural sobre toda Sumer lo fue perdiendo progresivamente con la entrada del periodo Dinástico, etapa sumeria donde el poder soberano fue pasando sucesivamente de una ciudad a otra, para volverlo a recuperar durante un periodo de tiempo relativamente corto a través de la II dinastía de Uruk y volverlo a perder con la entrada del Imperio Acadio, periodo en el cual Uruk perdió gran parte de su influencia y predominancia. Durante la última etapa sumeria, la de la III dinastía de Ur, Uruk volvió a ganar ese predominio e influencia cultural y económica perdida antaño, gracias al control militar que ejerció sobre Sumer la ciudad vecina de Ur, aunque con la caída de ésta, Uruk fue perdiendo peso en el entorno mesopotámico y debido a un más que probable cambio del cauce del río Éufrates, acabó por desaparecer tiempo mas allá del nacimiento de Cristo.                                                                              

 

SOCIEDAD DE URUK

No se conoce con certeza hasta qué punto estaba jerarquizada la sociedad de Uruk. Se han propuesto varios modelos diferentes. Así, Petr Charvát defiende que se trataba de una sociedad básicamente igualitaria, lo cual se demostraría en el carácter abierto de los edificios centrales de la ciudad, alejados de ser palacios cerrados y rodeados de plazas y foros. Otros autores, como Pollock, defienden que el gobierno de Uruk era básicamente autoritario y que la supremacía de ésta sobre el resto de regiones fue lograda mediante la fuerza.                                                                                                          

La visión de la sexualidad en los periodos previos a la escritura no se conocen con detalle; sin embargo, el acto sexual es mostrado en algunos sellos cilíndricos, por lo que no parece que se tratase de un tema tabú. Sí se tienen referencias más tardías de las prácticas sexuales habituales en la ciudad, la cual, al estar dedicada a la diosa Inanna, parece que amparaba las prácticas homosexuales o transexuales y la promiscuidad. Así, en el poema babilonio de “Erra” se critica duramente la actitud de un rey de Uruk, que no trata con suficiente amabilidad a “prostitutas, cortesanas y busconas [...] a los chicos alegres que cambiaron su masculinidad por femineidad”, ya que éstos con sus actos veneran a la diosa. Parece que el hecho de que los jóvenes durmieran en sus propias camas era algo preocupante y la copulación en las calles era una práctica habitual. El papel de la prostitución no está claro, y una posible función ritual ha sido discutida.

 

ORIGEN DE LA ESCRITURA

La escritura cuneiforme se empieza a dar en el III milenio, fruto de una lenta evolución. Se remonta a los campesinos y pastores que utilizaban símbolos para contabilizar sus productos y se utilizaban fichas para ello. Esas fichas (tokens) aparecen en grandes cantidades en Uruk (ya que Eanna administraba lo referente a la economía y a la contabilidad) y se guardaban en bullae (bolas de barro cocido), en cuyo exterior se grababa un modelo de las fichas. También había cretulae (lacres de envíos). Todos estos hallazgos constituyen las bases de la administración del Estado.

Nació la primera escritura en Uruk tardío, de donde se conservan 5000 tablillas encontradas en Eanna que indican el inicio de la escritura cuneiforme. La sociedad ya estaba organizada, incluyendo una “lista de profesiones”. El objetivo de este sistema de escritura era facilitar el registro de la actividad económica del templo realizado por la incipiente burocracia. 

Ya hay etiquetas (pequeñas tablillas de barro cocido con un cordel que indicaban a quien pertenecía algo), que son el primer tipo de escritura. El segundo tipo es una tablilla con dos o tres ideogramas que representan la cantidad, el producto y el nombre de una persona y el tercer tipo es un documento administrativo dividido en celdas que organizan la información: es un sistema de entradas y salidas y anotaciones  económicas.

La administración de esta sociedad teocrática exigía llevar cuenta exacta de todas las entradas y salidas, y es lo que llevó a la invención de los signos de escritura (antes mencionados). Los grabados en piedra están trabajados con un sentido artístico extremado.

Una vasija de alabastro hallada en Uruk del período Jemdet Nasr dividida en tres franjas cuenta la recepción del rey Dumuzi por la diosa Inanna.

URUK Y LA EXPANSION DEL PRIMER URBANISMO

Uruk fue el centro de irradiación del fenómeno del urbanismo, conocido en la baja Mesopotamia y en la región de Acad. Su cultura se extendió a otras zonas próximas del curso medio y superior del Éufrates e incluso a Anatolia Sudoriental, Irán sudoccidental y Siria. La revolución urbana trajo consigo la aparición del Estado y una determinada estratificación económica y social, así como el uso de la escritura. Con ella se asiste a una separación entre la producción primaria de alimentos y a las técnicas especializadas. Las aldeas, encargadas de la producción de alimentos, no tardaron en quedar subordinadas a los grandes centros urbanos. Aparecen ahora las grandes organizaciones de los templos y los palacios, que diferenciarán substancialmente la ciudad de las aldeas. Los excedentes se acumulaban en los almacenes de los palacios, y en estos se realizaban también tareas artesanales mediante la escritura y los archivos. Templos y palacios disponían de edificios donde vivían los empleados dedicados a ellos. El personal especializado trabajaba para el estado; vivía de él directamente o recibía tierras para cultivar. Eran auténticos siervos y formaban una élite social, política y económica. Los trabajadores del palacio eran muy variados, como se desprende de las listas de profesiones conocidas. Los objetos se producían en serie, formándose una jerarquía entre maestros artesanos, obreros y aprendices. El pago del trabajo dependía de la capacidad del obrero y del puesto que desempeñaba, lo que llevo a una verdadera estratificación laboral. El centro de irradiación de la llamada “Revolución Urbana” fue la ciudad de Uruk, bien conocida gracias a las excavaciones. Era el más importante de los centros urbanos sumerios, como lo indican su superficie, templos y edificios administrativos. Contaba con un gigantesco santuario en uno de los recintos sagrados en el que más tarde se construiría el Zigurat. Controlaba el territorio circundante, lo que demuestra que era una verdadera capital, en detrimento de aldeas próximas a ella, que desaparecieron. Otros centros urbanos de menor importancia estaban sometidos también a Uruk. Estos se caracterizaban por ofrecer idéntica estructura en los templos, así los de Eridú o Tell Oiugair. Se trata de pequeños enclaves comerciales de Uruk en territorio indígena, o de centros autóctonos con una organización urbana procedente de la de Uruk. Al primer grupo pertenecen Godin Tepe, en los montes Zagros y Hassek Hüyük, en el alto Éufrates. Esta época se caracterizo por una gran riqueza, como lo prueban las excavaciones efectuadas en Nippur, ciudad que también formaba parte de la cultura de Uruk, al igual que los centros de Susa y Habuba Kebira. Susa tiene templos, muralla y un urbanismo procedente de Uruk. Otros centros importantes, en torno a 2900 a.C., fueron Ninive y Tell Brak, en la región de Jabur. La existencia de estas colonias de Uruk obedece a razones comerciales y concretamente, a la necesidad de obtener metales, piedras duras y maderas. En ellas vivían gentes procedentes de Uruk y es posible que contasen con una cierta organización política. El periodo de máximo esplendor de estas ciudades se fecha en Eanna IV. La crisis de la cultura de Uruk no parece que obedeciera a una crisis de la metrópoli, sino a un rechazo de ella por parte de las culturas indígenas. Los grupos humanos se van trasladando a los oasis del interior de la península de Omán, donde se han encontrado necrópolis que contienen cadáveres enterrados en la postura “sol poniente de verano” y “sol naciente de invierno”. Tras secarse el manantial que abastecía a estos grupos humanos, se marchan. Se han encontrado en Yebel Hafit 70 túmulos (pero hay alrededor de 200), en los que había cerámica propia de Mesopotamia (Jemdet Nasr), con lo que había importaciones. Esta cerámica también se ha encontrado en Hili y en Yebel Buhais y los enterramientos con cerámica de Yebel Hafit (antes mencionados) son indicadores de que hubo contacto de grupos mesopotámicos del período de Uruk Tardío con grupos del Golfo Pérsico, creando una cerámica autóctona.

EL URUK ARQUEOLÓGICO
Las excavaciones en Uruk han puesto al descubierto muchos objetos importantes como son el obelisco para cazar leones, un vaso votivo y “la cara de la joven” grabada sobre cerámica y llamada la “Monalisa de Uruk”, además de otros recipientes grabados y joyas. Las ruinas de Uruk se sitúan sobre varias colinas y tierras altas. (*Imagen: Monalisa de Uruk)

A partir del 3800 a.C. se empiezan a encontrar rasgos claramente característicos de un nuevo período: el llamado periodo de Uruk. Algunas de sus características son una cerámica de paredes finas y gruesos "labios" biselados, la difusión del sello cilíndrico (un rodillo de piedra con diseños grabados en su superficie que, al hacerla rodar sobre el material fresco, imprime las imágenes) y una monumental arquitectura.

ARQUITECTURA

 

El palacio de Gilgamesh

El palacio, del cual sólo quedan las fundaciones y algunos restos de paredes, tiene una gran sala rodeada por dos paredes, una de 1 metro de ancho y otra de 3 metros de ancho, ambas de 15 metros de largo. También tiene varias dependencias para los diversos servicios y a la izquierda de la puerta de entrada hay un gran poyo que probablemente era utilizado para sentarse y escribir. La construcción era de una gran belleza, con piedra muy resistente. Lo extraño, precisamente, es que este tipo de piedra no existe en esta región, ni existió antiguamente, por lo que se piensa que se trajo de la lejana región de Samawa. Se cree que la puerta principal del palacio era también una torre de control, por las oberturas cercanas que hay. Hay unos 100 metros de distancia entre el palacio y el templo principal. Toda la ciudad estaba rodeada por una gran muralla defensiva, que fue construida por Gilgamesh obligando a una gran parte de la población a trabajar, pero de esta muralla sólo quedan algunas fundaciones.

*No añadiré nada sobre la conocida Epopeya de Gilgamesh, ya que, a mi juicio, merece un capítulo aparte.

 

La torre

La idea de construir la torre reside en que se considera un eslabón entre la tierra y el cielo. El primer modelo, que después se convirtió en característica de todas las civilizaciones de Mesopotamia, se encontró en Uruk y se remonta a la Edad de Piedra. En lo alto de las torres se realizaban los rituales religiosos al comienzo del reino de cada dinastía. La torre de Uruk tiene escaleras y está construido con ladrillos y con varias plataformas de piedra para reforzar la construcción. Se dice que tenía 12 plataformas, que coinciden con el número de reyes que reinaron en Uruk, ya que cada uno de ellos añadía una al subir al trono. Pero actualmente sólo queda una plataforma. La altura de la torre alcanza los 16 metros y su costado es de más de 60 metros. Posee una escalera central y dos a los lados, las cuales aún siguen prácticamente intactas. Una se encuentra en la parte oeste, la otra en la parte este y las dos están construidas con ladrillos. Quizás lo más extraordinario de esta torre sea su sistema de canalización de agua. Tiene una pared alta que enlaza con una acequia que desciende hacia la parte baja de la torre y llega hasta un pozo.

 

Los templos

El templo debía estar en una posición dominante y para manifestar el poder del dios sobre la ciudad, los montes del mundo o “zigurats” alcanzaron una altura hasta entonces desconocida. Aquí se encuentra la demostración de que los colonos extranjeros de Mesopotamia provenían de montañas, donde se reunían en lugares elevados para la oración. Numerosos sellos y marcas característicos de la cultura sumeria nos ofrecen información acerca de las creencias y el culto del pueblo, así como de su vida cotidiana. Son numerosos también los elementos simbólicos y mágicos, que pedían la protección y bendición de los dioses.

Los recintos de los templos constituían probablemente el centro político del gobierno de Uruk, y no cabe duda de que también desempeñaban un papel importante en la vida económica de la ciudad. Los artesanos elaboraban distintos objetos para las ceremonias del templo (y de otras instituciones de la ciudad), tales como cerámica, objetos de metal, sellos labrados en piedra, vasijas para el culto y estatuas. En la ciudad de Uruk destacaban dos áreas dedicadas como centro urbano, bien político, bien religioso: El Distrito de Eanna y el Distrito de Anu.

 

Distrito de Eanna

El distrito Eanna tuvo su máximo exponente a lo largo de todo el III milenio. Constó de una serie de edificios de carácter tanto religioso como público o monumental, convirtiendo a Uruk en la joya arquitectónica mundial de la época. En este distrito es donde se encontraron unas de las primeras muestras de escritura cuneiforme, lo que ha llevado a pensar en Uruk como centro primigenio en la expansión de este tipo de escritura.

Como primer edificio principal encontramos el “Edificio del Cono de Piedra”, edificio construido entre el 3800-3400 a.C. sobre las ruinas de un templo del periodo de Obeid. Este edificio estaba rodeado por un muro de piedra caliza elaborado con un moderno sistema de apuntalado; recibe este nombre debido a la gran cantidad de conos de piedra de colores que decoraban la fachada principal de ladrillo y que formaron parte del quizás primer templo dedicado al agua en Mesopotamia. Fue destruido ritualmente hacia el 3400 a.C. para formar parte del nuevo edificio “Riemchen”.
Hacia el 3400 y sobre la base de un templo del periodo de Obeid se construyó el “Templo de Piedra Caliza”, situado en una especie de altiplano natural de 2 metros de altura. Este edificio destaca por su tamaño y por el uso de la piedra caliza, que debió ser importada de un afloramiento natural situado a 60 Km. de Uruk. Se cree que debió ser el primero de los dedicados a la diosa Innana y, al igual que el “Edificio del Cono de Piedra”, estuvo decorado con mosaicos de conos de piedra de diferentes colores y formando todo ello una estampa magnífica. Era un edificio de forma rectangular y estaba alineado con los puntos cardinales; interiormente constó de una sala central rodeada por otras dos de menor tamaño.
En el periodo comprendido entre el 3200 y el 3000 a.C. se erigió el “Templo Rojo” sobre los restos del “Templo de Piedra Caliza” y los restos de las estructuras del periodo anterior conformaron un nuevo orden religioso dedicado de nuevo a la diosa Innana y conformado por la “Sala de los Pilares Redondos” y los edificios “C”, “D” y “M”. Al “Gran Patio Real”, un patio hundido y rodeado por dos filas de bancos decorados con mosaicos conos, llegó en algún momento un pequeño acueducto que debió servir para regar unos jardines, también se construyó en esta época. Todos estos edificios se destruyeron a principios del II milenio por razones todavía desconocidas.
A principios del II milenio, Uruk perdió parte de su hegemonía sobre todo Sumer, pasando ésta de una a otra ciudad del Imperio, y llevando a Uruk a parar su grandioso desarrollo construyéndose en esta época el “Edificio de la Tierra Apisonada” y manteniendo el resto de estructuras dedicadas a la diosa Innana con nuevas formas y edificios, formando “La casa de Innana en Uruk”, cuya localización a día de hoy se desconoce.

Distrito de Anu

Este distrito es anterior al de Eanna, mucho más simple y se encuentra en una región inclinada y abrupta. En sus fases más tempranas contenía una serie de estructuras simétricas y en este montículo, cada vez que se realizaba una nueva construcción se sepultaba la anterior, dejándola como cimiento e la nueva, por lo que ésta quedaba cada vez a mayor altura.  Está dedicado al dios del cielo, An, y coronado por el “Templo Blanco” (que también terminó siendo cubierto por ladrillos y sepultado), construido hacia el 3000 a.C.
El “Zigurat de Anu”: su construcción comenzó alrededor del 4000 a.C. y fue expandido consecutivamente durante 14 fases de construcción, llegando a alcanzar los 21 metros de altura, para, hacia el 3000 a.C. ser coronado por el “Templo Blanco”. Este gran faro fue sin duda uno de los símbolos de poder y grandeza de la ciudad en su tiempo. El acceso al zigurat  se realizó a través de una gran rampa con una simbología marcadamente ritual. Situado al noreste del zigurat, podemos encontrar el “Templo de Piedra”, construido hacia el 3500 a.C sobre una base de tierra apisonada y hecho a base de adobe y betún; debido al gran número de vasijas, canales y recipientes encontrados en el templo se cree que debieron efectuarse en su interior un gran número de rituales de libación.

Como uno de los hallazgos más importantes de la historia de la Arqueología, la ciudad de Uruk ha sido y será un profundísimo tema de investigación para todas aquellas personas que buscan el origen de nuestra cultura más allá de Grecia y de Roma.

Numerosos investigadores han sido los que han dedicado su vida a Uruk, gracias a los cuales hoy día tenemos el conocimiento necesario acerca del origen de la escritura y de la urbanización y cuyo nombre ha pasado ya a la historia consiguiendo así la inmortalidad que finalmente encontró Gilgamesh. Espero que este texto haya despertado en vuestras mentes un poco de curiosidad por el Oriente Próximo y la información os haya ayudado. Gracias por emplear vuestro tiempo en leer esto y saludos.

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Etiquetas: Gilgamesh, Uruk, escritura

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Comentario por SONIA BARJA el septiembre 21, 2012 a las 9:58pm

muy interesante..

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