El trabajo ha sido liderado por María Martinón-Torres y José María Bermúdez de Castro, y en él participan otros miembros del Centro Nacional de investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia de Ciencias de Pekín.
Parte de la mandíbula de un Homo antecessor.
Se trata de un trabajo exhaustivo, en el que se ha descrito la morfología del esmalte y de la dentina, empleando métodos clásicos y técnicas de micro-CT que no estaban disponibles hace veinte años.
Los resultados evidencian un buen número de caracteres primitivos compartidos con los miembros más antiguos del género Homo, pero también se observan rasgos derivados que aparecen en poblaciones posteriores como las de la Sima de los Huesos de Atapuerca y los neandertales.
Homo antecessor se nombró en el año 1997 a partir de los restos encontrados en el yacimiento de la Gran Dolina de Atapuerca, datados en torno a los 860.000 años. Entonces, se postulaba que Homo antecesor era el mejor candidato a representar el último ancestro común de neandertales y humanos modernos. El nuevo estudio es compatible con hipótesis anteriores al sugerir que Homo antecessor perteneció a la población basal de la habrían surgido Homo neanderthalensis, Homo sapiens y los denisovanos.
Fuente: cenieh.es | 21 de enero de 2019

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