Yacimientos arqueopaleontológicos de la sierra de Atapuerca, 23 de junio de 2026. El vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, ha participado hoy en la presentación oficial del inicio de la campaña de excavaciones número 49 en la sierra de Atapuerca, junto a cinco de los siete codirectores y codirectoras del proyecto Atapuerca: Juan Luis Arsuaga, Marina Mosquera, Ignacio Martínez, Alfonso Benito y Andreu Ollé. También forman parte de la codirección científica José Miguel Carretero y María Martinón-Torres.
Durante esta segunda quincena de junio, un grupo de 120 investigadoras e investigadores participa en la excavación de los siguientes yacimientos: Sima del Elefante, nivel TD3 de la Gran Dolina, Penal y Cueva Fantasma, todos ellos ubicados en la Trinchera del Ferrocarril, así como en la Cueva del Mirador.
A partir del 2 de julio comenzará la excavación del resto de yacimientos, que incluye los ubicados en la Cueva Mayor (Portalón, Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas —interior y exterior—), así como el nivel TD6 de la Gran Dolina y Galería, también en la Trinchera del Ferrocarril. Además, a partir de esa misma fecha se iniciará el lavado de sedimentos a orillas del río Arlanzón, a su paso por Ibeas de Juarros (Burgos). Está previsto que el número total de participantes en esta campaña supere las 300 personas, repartidas en tres turnos.
La Fundación Atapuerca vuelve a participar este verano en la campaña de excavaciones en la sierra de Atapuerca, una labor que viene desarrollando desde hace 27 años. A lo largo de este tiempo, su papel ha evolucionado hasta convertirse en una parte imprescindible para el buen desarrollo de los trabajos de campo. Tal y como reconoce el propio Equipo Investigador de Atapuerca (EIA), hoy en día resulta impensable una campaña sin la participación activa de la Fundación.
Su contribución ha sido determinante tanto en términos cualitativos como cuantitativos: ha permitido al EIA centrarse plenamente en el trabajo de campo, al tiempo que ha facilitado la ampliación de la duración de las campañas, el número de participantes y los yacimientos excavados. Todo ello ha favorecido la recuperación de más fósiles y evidencias arqueológicas, fundamentales para seguir avanzando en el estudio de la evolución humana. Buena parte de las personas que actualmente dirigen o coordinan los trabajos arqueológicos han recibido ayudas de investigación concedidas por la Fundación, lo que pone de relieve su papel estratégico en la formación de nuevas generaciones de científicas y científicos.
Entre sus principales funciones se encuentran la organización y logística de las campañas, la gestión de la seguridad, la comunicación y la coordinación institucional, así como la aportación de recursos complementarios a la financiación principal, que corre a cargo de la Junta de Castilla y León.
Origen de los participantes de la campaña de excavación
Este año, los participantes en las excavaciones pertenecen principalmente a los centros de investigación incluidos en el proyecto Atapuerca: Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos (CENIEH), Universidad de Burgos (UBU), Universidad Isabel I (UI1), Universidad Rovira i Virgili (URV), Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), Centro Mixto Universidad Complutense de Madrid – Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humano (UCM - ISCIII), Universidad Alcalá (UAH), Universidad de Zaragoza (UNIZAR), Universidad del País Vasco (UPV) y la Universidad de León (ULE). Cabe destacar la participación de varios estudiantes del University College de Londres y el National Museum of Georgia (República de Georgia), gracias a los convenios firmados por la Fundación Atapuerca con las dos instituciones.
A continuación, se detallan los objetivos específicos de cada yacimiento para la campaña de excavación de 2026:
YACIMIENTOS DE LA TRINCHERA DEL FERROCARRIL
Sima del Elefante
En Sima del Elefante los objetivos de la campaña de 2025 se centran en continuar excavando el nivel TE7 con el fin de identificar los procesos de formación del nivel y a la vez, aumentar el registro fósil que permita saber quién y cómo eran los homininos que ocuparon Europa Occidental hace alrededor de 1,2 millones de años, así como caracterizar sus estrategias de subsistencia.
El otro gran objetivo planteado se centra en los procesos de erosión y relleno en la base de la Sima del Elefante para establecer la relación estratigráfica entre el nivel TE7 y los rellenos sedimentarios localizados en la base de Sima del Elefante con el fin de establecer procesos de formación erosión y relleno en esta parte sedimentariamente tan compleja de la cavidad.
Galería
Esta cueva funcionó como una trampa natural para los animales que merodeaban por la sierra de Atapuerca. Los humanos y carnívoros accedían a los animales caídos para aprovechar sus nutrientes, por lo que Galería es considerado un lugar de obtención de recursos animales.
La campaña de 2026 dará continuidad a la intervención en la subunidad GIIb, que continúa aportando evidencias de la máxima efectividad de la trampa natural y de la actividad antrópica desarrollada hace más de 250 000 años en el interior de la cavidad. En primer lugar, se abordará el contacto TG-TN, una superficie afectada por deformaciones posdeposicionales que presenta concentraciones de fauna e industria lítica asociadas a actividades humanas. En segundo lugar, se intervendrá en la zona próxima a TZ, caracterizada por la presencia de coladas de barro y bloques con restos faunísticos e industria lítica en contacto con las arcillas de la Galería.
Gran Dolina
Los objetivos de la campaña de 2026 en la unidad TD6 del yacimiento de Gran Dolina se centran primero en terminar de excavar la subunidad de TD6.1, que contiene una acumulación excepcionalmente continua de coprolitos (heces fósiles) de hiena y los primeros restos arqueopaleontológicos y paleoantropológicos de la unidad.
A continuación, se espera entrar de lleno en el nivel TD6.2, el famoso Estrato Aurora, donde, en dos fases de excavación anteriores (1994-1997 y 2003-2011), se pusieron al descubierto los restos del que por ahora es el campamento más antiguo de Europa con 850 000 años de antigüedad. En él aparecieron alrededor de 180 fósiles humanos junto a una gran cantidad de restos de ciervos, caballos, bóvidos y otros animales cazados por los humanos, así como un conjunto de herramientas de piedra que habían sido producidas, utilizadas y abandonadas en el lugar. Además, el estudio de los restos humanos permitió documentar episodios repetidos de canibalismo y, por otra parte, puso de manifiesto una combinación de rasgos anatómicos que llevó a la propuesta, en 1997, de la nueva especie Homo antecessor.
Con ello, el Equipo Investigador de Atapuerca pretende profundizar en el conocimiento de la joya arqueológica y paleoantropológica que es TD6 y continuar revolucionando el panorama científico de Europa, aportando nuevos datos que permitan comprender mejor los primeros asentamientos humanos de Europa occidental.
Niveles inferiores (TD3 y TD4)
La campaña de 2026 en Dolina Baja se centrará en avanzar en la excavación del nivel TD3, una de las últimas unidades del yacimiento que aún conserva un importante registro paleontológico. El objetivo es comprender mejor la extensión y la organización interna de este nivel, así como su relación con las unidades inferiores, en el marco de la evolución de los rellenos kársticos del sector norte de la Trinchera. Para ello, los trabajos combinarán la excavación sistemática con un estudio geológico integral que incluirá documentación topográfica en 2D y 3D, análisis estratigráficos detallados, la toma de muestras para estudios sedimentológicos, micromorfológicos, polínicos y otros indicadores paleoambientales. Estos trabajos permitirán reconstruir con mayor precisión cómo se formó el depósito y cómo era el entorno durante el Pleistoceno Inferior, al tiempo que se continúa con la recuperación y el estudio del abundante material fósil.
Penal
El yacimiento de Penal consiste en un relleno sedimentario descubierto por el EIA durante un sondeo realizado en los años noventa. Esta localidad está probablemente relacionada con los niveles inferiores de la Gran Dolina, una conexión que quedó interrumpida a finales del siglo XIX con la construcción de la Trinchera del Ferrocarril. En aquellos sondeos se recuperaron varios útiles líticos y restos de fauna que, aunque carecen de una datación precisa, han sido adscritos al Pleistoceno inferior mediante correlación bioestratigráfica.
El objetivo de la campaña 2026 se centrará principalmente en excavar los niveles TP1 y TP2, fundamentales para comprender su relación con los niveles inferiores de Gran Dolina y la evolución de los rellenos de la Trinchera del Ferrocarril. Debido a la dificultad de acceso, se volverá a utilizar un brazo elevador —como en 2025— para garantizar un trabajo seguro y eficiente en las áreas más importantes. La intervención incluirá ampliar las zonas excavadas, mejorar la documentación estratigráfica, realizar un estudio geológico con registros topográficos 2D y 3D, y tomar muestras para análisis sedimentológicos y cronológicos. Además, se realizarán catas para estudiar estos depósitos, obtener dataciones y compararlos con la formación del sistema kárstico de Atapuerca. En conjunto, estos trabajos permitirán profundizar en el conocimiento de la historia geológica y arqueológica de la Sierra.
Cueva Fantasma
Durante la campaña de excavación de 2026 en Cueva Fantasma se plantea continuar la investigación de algunos de los sectores con mayor potencial arqueológico y estratigráfico del yacimiento. Los trabajos se centrarán, en primer lugar, en la prolongación del sondeo de la unidad CF18, cuyos depósitos del Pleistoceno Inferior constituyen una oportunidad excepcional para profundizar en las primeras fases de ocupación y formación de la cavidad.
Asimismo, se continuará la excavación de la unidad CF24 y se abordará la apertura en extensión de la unidad CF26, uno de los niveles más relevantes del Pleistoceno Superior por su asociación con ocupaciones neandertales y por la presencia de un conjunto muy relevante de industria lítica y conjuntos faunísticos, con el objetivo de establecer su conexión estratigráfica con la unidad SF30 una vez retirados los depósitos de derrubios procedentes de las labores de limpieza.
Paralelamente, se iniciarán las actuaciones de desbroce y eliminación de la vegetación en la ladera correspondiente a la Boca de Cueva Fantasma, una intervención previa imprescindible para el desarrollo de estudios geofísicos y para avanzar en la delimitación y futura excavación del sector de entrada de la cavidad, considerado clave para reconstruir la evolución geomorfológica y las últimas ocupaciones humanas documentadas en la sierra de Atapuerca.
Cueva El Mirador
Durante la campaña de 2026 en la Cueva de El Mirador está previsto continuar interviniendo en los sectores 100 y 200 siguiendo la dinámica de campañas anteriores, se seguirá con la estrategia de profundizar de forma escalonada pegados a techo y a la pared norte. En ambos sectores se continuará utilizando el protocolo POTFLOW para la identificación, registro y muestreo para estudios de química analítica, microrrestos arqueobotánicos y restos de chamuscado (crust o socarrat) en restos cerámicos. Asimismo, se continuará con el registro de las superficies de los depósitos de fumier utilizando fotogrametría.
Cueva Mayor
Sima de los Huesos
El yacimiento de la Sima de los Huesos (SH) se encuentra situado al final de la Galería del Silo, a más de 700 metros de la actual entrada de Cueva Mayor. Se trata del mayor yacimiento de fósiles humanos del pleistoceno medio del mundo, pues allí se han recuperado hasta la fecha más de 7000 fósiles humanos correspondientes a por lo menos 29 individuos de ambos sexos y diferentes edades de muerte. El nivel con fósiles humanos está datado por diferentes técnicas radiométricas en alrededor de 430 000 años de antigüedad.
La intervención en SH está condicionada por las características físicas del yacimiento: un enclave de reducidas dimensiones, situado al pie de una sima de unos 14 metros de caída. Además, la geometría del depósito es muy compleja, y los contactos entre los diferentes niveles son muy irregulares, lo que determina que los fósiles humanos no se encuentran distribuidos de una manera regular en el yacimiento, sino que aparecen en grandes concentraciones en determinadas zonas, mientras que en otras partes solo aparecen restos de fauna o son paleontológicamente estériles. Además, los fósiles humanos y de fauna se encuentran en un estado de extrema fragilidad, lo que requiere una estrategia de excavación especialmente cuidadosa.
Durante la campaña de excavaciones de 2026 se prevé continuar con la excavación sistemática de SH para recuperar nuevos restos humanos y de fauna. También está previsto seguir con la toma de muestras para dataciones radiométricas y continuar con las labores de refinamiento de la estratigrafía. Además, se pretende continuar con las prospecciones paleontológicas en la colindante Sala de los Cíclopes para recuperar nuevos fósiles de Ursus deningeri y tomar muestras para dataciones radiométricas.
Galería de las Estatuas Interior
La Galería de las Estatuas se localiza en el sector Noroeste del sistema kárstico de Cueva Mayor-Cueva del Silo de la sierra de Atapuerca. Al final de esta galería se encuentra un yacimiento que recibe el nombre de la Galería de las Estatuas-Interior (GEI). Las excavaciones en este lugar dieron comienzo en la campaña de 2008 y han continuado de manera ininterrumpida hasta la fecha. Se han recuperado alrededor de 1600 piezas de industria lítica, de tradición musteriense, restos de fauna y dos fósiles humanos: una falange de pie y un molar superior, asignados ambos a Homo neanderthalensis. También ha sido posible recuperar fragmentos de ADN antiguo de H. neanderthalensis en el sedimento, lo que ha permitido descubrir dos momentos diferentes de ocupación de la cueva por dos poblaciones distintas de dicha especie.
Durante la campaña de excavaciones de 2025 se abrió una nueva cata de excavación de unos 2m2 para ir conectando poco a poco las dos previamente abiertas. La idea en 2026 es continuar con la excavación sistemática de todos los sectores para recuperar nuevos restos fósiles y piezas de industria lítica y aumentar las posibilidades de encontrar más restos humanos. También está previsto seguir con la toma de muestras para dataciones radiométricas y estudios de paleogenética, así como continuar con las labores de establecimiento de la estratigrafía.
Galería de las Estatuas Exterior
El yacimiento de Galería de las Estatuas-Exterior (GEE) está localizado en una antigua boca de cueva, hoy día cegada por los sedimentos, que daba acceso a la actual Galería de las Estatuas. Los importantes hallazgos realizados desde la campaña de 2008 en el yacimiento de la Galería de las Estatuas-Interior, llevaron a considerar el gran interés de localizar la zona correspondiente a su antigua entrada para acometer allí una excavación sistemática que dio comienzo en 2020. En las campañas de excavación realizadas hasta la fecha, se han recuperado más de 1700 objetos, correspondientes a piezas de industria lítica y fósiles de fauna. Ha sido posible determinar que la industria lítica recuperada presenta una clara afinidad con el tecnocomplejo musteriense, distinguiéndose una zona (Cata Baja) con predominio de piezas de cuarcita de formato mediano a grande y otro sector (Cata Alta) en el que se recuperaron decenas de piezas de sílex de reducidas dimensiones y que se interpreta como un taller de talla de la piedra de los neandertales.
Durante la campaña de 2026 se pretende continuar la excavación en extensión en la Cata Alta para seguir recuperando y documentando el antiguo taller neandertal. También se realizarán toma de muestras y dosimetrías con el propósito de obtener dataciones absolutas de los distintos niveles estratigráficos.
Portalón
En El Portalón de Cueva Mayor se está interviniendo en los dos sectores diferentes, uno correspondiente a la Edad del Bronce, de hace unos 3000 años, y otro perteneciente al Neolítico antiguo, de unos 7300 años de antigüedad. Ambos sectores están proporcionando un amplio registro arqueo-paleontológico con el que profundizar en el conocimiento del origen y evolución de la domesticación de plantas y animales y modo de vida de los habitantes de la región a lo largo de miles de años. En los niveles neolíticos, se continuará excavando un área de intensa actividad, con suelos de arcilla cocida acondicionados para vivir, decenas de hogares y un abundante registro arqueológico y paleontológico, tanto de animales domésticos (vaca, oveja) como salvajes, sobre todo caballos. En la Edad del Bronce, igualmente se quiere continuar la excavación de un nivel con numerosos hogares, abundante cerámica e industria lítica y una importante cantidad de fauna doméstica, sobre todo de oveja, cabra y cerdo, y algunos restos de fauna salvaje, en este caso, sobre todo de ciervo y corzo.
En la campaña de 2026, además está previsto preparar una nueva zona de excavación en el sector Norte que dará acceso a los momentos de la Edad del Hierro, que son los peor conocidos hasta el momento de toda la secuencia arqueológica. Este año se comenzará con la limpieza de la zona, la topografía inicial y el planteamiento de la excavación en ese nuevo sector.
Lavado del río Arlanzón y bioestratigrafía
A la orilla del rio Arlanzón en Ibeas de Juarros (Burgos) se procesan, durante las campañas de excavación de la Sierra de Atapuerca, los sedimentos procedentes de las excavaciones en curso. Este procedimiento se realiza para la recuperación de los restos de pequeños vertebrados (roedores, musarañas, murciélagos, anfibios, reptiles, aves, entre otros), que, por su pequeño tamaño, adaptación a medios concretos y/o rápida evolución, son de vital importancia para inferir las condiciones climáticas y ambientales del pasado, así como, la edad relativa de los yacimientos donde se encuentran. Para la recuperación de estos restos se requieren de técnicas específicas, como son el lavado-tamizado de sedimentos.
El sedimento procedente de los yacimientos se guarda en sacos que se etiquetan con la información básica de la excavación como el nombre del yacimiento del que procede, el nivel estratigráfico, el cuadro de excavación y la cota de profundidad. Esta información permite la posterior interpretación del contenido en fósiles de dicho sedimento. Los sacos de sedimentos, etiquetados correctamente, se trasladan al “laboratorio del rio Arlanzón”, donde pasan por el proceso de lavado-tamizado con agua del río, que se realiza con una columna de tres tamices de malla de luz de 10, 5 y 0,5 mm respectivamente (de arriba abajo).
El objetivo principal de esta campaña de lavado en el río Arlanzón, como la de otros años, es procesar el sedimento de los yacimientos excavados en curso, para obtener la mayor cantidad de restos de pequeños vertebrados que proporcionen información cronológica, ambiental y climática de cómo y cuándo vivían nuestros ancestros.
EQUIPO INVESTIGADOR DE ATAPUERCA
0 Comentarios