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    martes, 13 de octubre de 2020

    Hace casi 4.000 años ya existían trabajos especializados por sexos y algunas tareas solo las realizaban las mujeres en el sureste peninsular

    Dentición del individuo 90 de Castellón Alto con evidencias de uso paramasticatorio de la dentición - Autoría: Ángel Rubio Salvador.

    Entre el 2200 y el 1550 a.C. se desarrolló la cultura de El Argar en el sudeste de la península ibérica, una sociedad compleja en la cual hubo una diferenciación social en base al género y la edad, y una especialización en la realización de trabajos artesanales relacionados con la cerámica, la lítica, el textil y la metalurgia.

    Este saber se refuerza ahora con nuevas aportaciones que publica la revista Journal of Archaeological Science. En ella se da a conocer un estudio, encabezado por Marina Lozano Ruiz (izquierda), investigadora del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) y de la Universitat Rovira i Virgili (URV), que ha realizado en colaboración con científicos del Laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada, entre los que se encuentra Ángel Rubio Salvador (derecha), autor también del articulo que recoge la nueva investigación.

    Concretamente, el análisis del desgaste dental de 106 individuos inhumados en el yacimiento de Castellón Alto (Granada) constata que las mujeres se ayudaban de los dientes, exactamente de su dentición anterior, para realizar tareas relacionadas con la elaboración de hilos y cordajes, en la Edad del Bronce (1900-1600 a.C.).

    La imagen (a) muestra la ubicación geográfica del sitio de Castellón Alto; (b) Panorámica donde se ubica el yacimiento de Castellón Alto; (c). Mapa que muestra el lugar de los entierros excavados e imágenes de los individuos analizados que muestran el uso de dientes en prácticas no alimentarias.

    El desgaste observado con diferentes tipos de microscopía se corresponde con muescas, lascados en el esmalte y surcos oclusales e interproximales producidos por la manipulación de fibras de origen vegetal y animal. Dichos materiales están relacionados con la producción textil y de cestería de la cual hay evidencias en la cultura material de El Argar, pero hasta este momento no se había podido establecer una relación tan directa sobre qué individuos fueron esos artesanos.

    El tejido se realizaba en telares verticales, para esta actividad usaban el lino y la lana. Trataron el esparto fabricando sandalias, cestas, cuerdas y esteras. Incluso los huesos de los animales eran aprovechados para fabricar agujas, punzones o botones.

    Las condiciones del terreno han permitido que en este yacimiento se conserven bastantes restos de materiales orgánicos, por lo que restos de telas, cestería o madera han sido perfectamente documentados.

    Ranuras en los dientes de varias mujeres que muestran evidencia de trabajar con cuerdas e hilos (las flechas indican desgaste dental no alimentario). Crédito: Marina Lozano / IPHES.

    Así pues, una de las conclusiones más importantes de este nuevo estudio es la evidencia de que ya a finales de la Edad del Bronce, es decir, hace casi 4000 años, habría una doble especialización en el trabajo, en el sentido de que solo un grupo reducido de personas se dedicaría a la artesanía relacionada con la confección de hilos, base de la manufactura textil y, además, lo llevan a cabo exclusivamente mujeres.

    "El hecho de que esta evidencia se haya registrado en restos pertenecientes a individuos de diferentes edades, con un desgaste más avanzado a medida que envejecen, permite inferir que esta especialización comenzó en su juventud y que las mismas mujeres continuaron realizando estas tareas a lo largo de su vida", dice la investigadora Marina Lozano.

    La cultura El Argar (enmarcada en la zona roja del mapa) era una sociedad compleja, con diferenciación social basada en el género, la edad y la especialización en la fabricación de artesanías a partir de cerámica, herramientas líticas, textiles y metales.

    No se sabe con certeza cuándo exactamente comenzó la división sexual del trabajo, aunque puede ser un fenómeno relativamente reciente, según estudios arqueológicos.

    Este estudio se enmarca en una de las líneas de investigación del IPHES que tiene por objetivo identificar el uso de los dientes como herramientas. Además, en este caso se han podido obtener datos sobre la división del trabajo tanto por género como por edad y, en consecuencia, tener una mejor visión del estilo de vida y la organización social de la cultura de El Argar.

    Fuentes: Iphes | dailymail.co.uk | archaeologynewsnetwork.com | 30 de septiembre de 2020

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    Item Reviewed: Hace casi 4.000 años ya existían trabajos especializados por sexos y algunas tareas solo las realizaban las mujeres en el sureste peninsular Rating: 5 Reviewed By: Aníbal Clemente
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