728x90 AdSpace

  • Actualidad

    martes, 19 de mayo de 2015

    Viajamos a La Alberca, en Salamanca

    Viajamos a la localidad de La Alberca, en la provincia de Salamanca.
    Vídeo realizado por Aníbal Clemente e Inma Estévez de este precioso pueblo lleno de un encanto que sólo se percibe cuando se visita.

    La población ya estaba asentada en La Alberca desde antes de la llegada de los romanos, como demuestra el castro prerromano bajo el cual se asienta una parte del pueblo. De la época visigoda hay pocos datos, no obstante se sabe que se reutilizó material de estos momentos para construir la Ermita de Majadas Viejas.

    En los dinteles de las puertas suele haber inscripciones religiosas, esto podría indicar que sus pobladores eran conversos y utilizaban este método para reafirmar su fe.

    Los primeros vestigios de la historia de La Alberca hay que buscarlos en la prehistoria, cuya huella permanece en las pinturas rupestres de la época del neolítico en numerosos canchales y riscos de los valles que rodean a La Alberca: Lera y Las Batuecas.

    En la Edad Media, entre los siglos XII y XIII se produjo la repoblación por decisión del rey Alfonso IX. Del flujo de gente que llegó a esta tierra, parte destacada fue la de origen francés a través de D. Raimundo de Borgoña, noble francés casado con doña Urraca, una de las hijas de Alfonso VI. Este origen justificaría la numerosa presencia de topónimos franceses en la Sierra de Francia.

    Al final de la Edad Media destaca un hecho de importancia capital para la zona: el hallazgo de la imagen de la Virgen de la Peña de Francia (1434), que convirtió el santuario construido posteriormente en un lugar de peregrinación, al que se unieron los peregrinos del Camino de Santiago que seguían el llamado Camino del Sur por la Calzada de la Plata.

    En el siglo XVII la Peña de Francia, con su Virgen Negra, es ya citada por Cervantes en El Quijote; el valle de Las Batuecas es para Lope de Vega el escenario en el que se refugian dos enamorados que huyen de la Corte. Desde entonces La Alberca, con la Peña de Francia y Las Batuecas, han sido un escenario convertido en mito, en leyenda.

    Esencia mítica que se mantiene en la actualidad en su arquitectura y su paisaje, en sus gentes y costumbres.

    LA MOZA DE ÁNIMAS

    Todos los días del año, haga frío o calor, llueva o nieve, al atardecer, cuando el crepúsculo de la tarde está cayendo, se oye por las calles de La Alberca, el tañir de una campana acompañada de un salmo y bisbiseo acompasado;

    «Fieles cristianos
    acordémonos de las benditas almas del
    purgatorio
    con un padrenuestro y un avemaría
    por el amor de Dios»

    Da tres toques con la esquila y continúa con la salmodia:

    «Otro padrenuestro y otro avemaría
    por los que están en pecado mortal
    para que su Divina Majestad
    los saque de tan miserable estado»

    La Moza de Ánimas, va acompañada por otras mujeres, haciendo un recorrido por las calles del pueblo, parándose en determinadas esquinas para llamar a la oración a los vecinos.

    Esta es sin duda una de las tradiciones con más arraigo en La Alberca, y que se conoce desde siempre.

    • Comentarios de la Web
    • Comentarios de Facebook

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    Item Reviewed: Viajamos a La Alberca, en Salamanca Rating: 5 Reviewed By: Historia y Arqueología
    TOP