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    jueves, 1 de octubre de 2020

    Proyecto arqueológico La Jaima (Cuba)

    Tachos de ingenio

    El 27 de diciembre del 2019, miembros de la Unión de Historiadores en Mayabeque (UNHIC), presentan un proyecto de trabajo, que tendría  como objetivo principal la realización de un estudio histórico-arqueológico en la finca la Jaima, municipio de Quivicán. En la zona donde cayó en combate el 30 de julio de 1896 el general del Ejercito  Libertador Juan Bruno Zayas y en el cual según el imaginario campesino, al siguiente día del combate un grupo de pobladores del lugar, recogieron los cadáveres de los mambises y lo enterraron en una cueva para que no fueran profanados por el enemigo, como ocurrió con los cuerpos del general Zayas, coronel Teodoro Perpiñán y el capitán José de Jesús Planas. Para la realización de esta investigación se creó un equipo multidisciplinario compuesto por: historiadores, espeleólogos, arqueólogos, maestros y combatientes, quienes diseñaron tres líneas fundamentales de trabajo:

    Primero: se determino consultar las fuentes documentales existentes, utilizando como material imprescindible el libro de Abelardo H. Padrón Valdés, Juan Bruno Zayas el general más joven. Publicado por la Casa Editorial Abril en el año 2013, además de las versiones militares de las fuerzas cubanas y españolas. También se analizaron las fuentes orales, en muchos de los casos procedentes del folklor campesino quienes aportaron interesantes informaciones al respecto.

    Segundo:, se procedió a realizar un levantamiento topográfico en las fincas la Caridad, Jaime y Rivas, donde se desarrollo la acción final del combate. Con el objetivo de efectuar la recogida controlada de los materiales de superficie, para ser registrado en un plano o croquis.

    Tercero: acometer un sistemático trabajo de campo consistente en exploraciones y prospecciones arqueológicas, búsqueda controlada en superficie de evidencias materiales en contexto asociado, aplicando para ello un sistema de registro y observación. El material obtenido en los trabajos de campo formara parte de las colecciones del museo municipal de Quivicán.

    Al cierre del primer trimestre (enero-febrero-marzo) se efectuaron seis expediciones a la zona, logrando entrevistar a los campesinos: Amada Cruz  Sánchez, Porfirio Cruz Yánez, los hermanos Chávez y Alexis Lavialle Periche, quienes dieron importantes testimonios en sentido general. En esta oportunidad se localizaron dos pequeñas cuevas, gracias a la información de estos campesinos, cercanas al monumento del general Zayas en la finca La Jaima. Ambas espeluncas son de origen freática-fluvial, con una morfología predominantemente horizontal, funciona como drenaje natural del terreno en épocas de lluvias. En ninguna de las dos cuevas aparecieron evidencias arqueológicas. Posteriormente se exploro un tercera cueva conocida como: “Gaitán o Gabino”, esta espelunca de origen freático está constituida por una pequeña dolina de paredes muy bajas y espacios hipogeos, que han sido obstruido con piedras por los cazadores de jutias.

    En el primer salón colectamos evidencias arqueológicas coloniales identificadas como:

    a- 1 fragmento de trébede de hierro fundido en Carrón, Reino Unido.

    b- 3 fragmentos de jarras de aceite (=botijas), proceden de España.

    c- 1 fondo plano de un recipiente de cerámica.

    d- varios fragmentos de sunchos metálicos para barriles.

    e- 1 cuello y tres fondos de botellas de vidrio de color verde para cerveza La Tropical, proceden de Cuba.

    f- 1 fondo de botella de vidrio de color ámbar para agua de Mondariz o vino, posee la inscripción Gijón, procede de España.

    g- 1 fragmento de damajuana de vidrio transparente, producida en Europa.

    También se colectaron restos óseos de especies utilizadas como alimentos, dígase gallina (Gallus gallus) y vaca (Bos taurus). Asimismo aparecieron dos fémures de jutía conga (Capromys pilorides) y jutía carabalí (Mysateles prehensilis), los cuales consideramos que tengan que ver con la intervención humana, pues están mineralizados. En uno de los salones más amplios y profundos de la cueva observamos diferentes evidencias arqueológicas entre las que se destaca un fragmento de loza con diseño de bandas, producida en Holanda o Bélgica en la segunda mitad del siglo XIX (Roger Arrazcaeta, consulta personal, 2020). En un punto alto del salón descubrimos una gruesa y baja estalagmita que exhibía una cruz tallada profundamente sobre su superficie, la cual solo puede verse si se avanza desde la entrada. Según Octelio Jesús Oramas, en la parte más baja del salón hubo un lago freático habitado por peces ciegos (Lucifuga sp.). La fauna de la cueva es escasa, solo se vieron dos o tres murciélagos. Según testimonio de campesinos en tres ocasiones esta cavidad subterránea fue habitada por familias pobres de la zona, en los siglos XIX y XX.

    En estas expediciones se visualizaron 6 tachos de ingenio elaborados en hierro fundido, siglo XIX. Tres en la finca la Caridad, 2 en la finca Jaime y 1 a un costado del potrero Rivas. Fundidos en la factoría de Carrón, en el Reino Unido¹. También se pudieron observar en la finca Jaime o Jaima numerosas piezas de metal pertenecieron a la maquinaria de una antigua fábrica o tren de almidón que estuvo trabajando hasta principio del siglo XX. En la actualidad se conserva la vieja casona (construcción típica de la segunda mitad del siglo XIX), con sus muros, puertas y piso original.

    Monumento dedicado a la caida del genral Juan Bruno Zayas

    Recientemente fue hallada la entrada principal del cuartón Rivas, por donde ingresaron las fuerzas del general Zayas y la columna españolas el 30 de julio de 1896. Aun conserva las cercas de piedra paralelos a la entrada, a menos de 100 metros a la derecha está la cerca que limita el potrero, mientras que a la izquierda a unos 80 metros se encuentra el pozo del cuartón. Este portillo esta a un costado del viejo callejón que va a San Pedro y Arraigan.

    Ladrillo que porta la inscripción Cityside Glasgow

    Por último se visitó la casa del antiguo ingenio “Mi Rosa”, lugar donde estuvo el general en jefe Máximo Gómez, el 11 de enero de 1896 y el general Juan Bruno Zayas el 28 de julio del mismo año. Esta edificación típica del siglo XIX se encuentra en estado deplorable, aun se conserva las paredes y parte del piso original, posteriormente fuimos al cementerio del ingenio a una corta distancia de la vivienda, el lugar destruido por buscadores de fortuna, conserva fragmentos de gruesos muros en todo el perímetro y restos de los cimientos de la capilla del campo santo. En el área se aprecia dispersos por el suelo fragmentos de ladrillos de al menos dos tipologías, uno de ello es un fragmentos de ladrillo refractario, producido en el Reino Unido, que porta la inscripción Cityside Glasgow, correspondiente a la Cityside Brick, Pipe and Fireclay Works, Greenhill, asentada en Glasgow, Escocia. Este ladrillo se produjo entre 1878 y 1883 coincidiendo con la fecha de funcionamiento del ingenio “Mi Rosa”.

    En apenas tres meses de trabajo se han podido realizar más de 10 entrevistas a campesinos residentes en los alrededores de la finca La Jaima, han sido reportados la existencia de 6 tachos perteneciente a ingenios de fabricar azúcar enmarcados entre los siglos XVIII y XIX. Se logro concluir el levantamiento topográfico de la zona, se localizaron y exploraron 3 cuevas, además de efectuar una revisión y comparación de obras historiográficas y versiones referida a este hecho, las cuales revelan que el lugar donde hoy se encuentra el monumento al general Juan Bruno Zayas no fue el sitio original donde cayó. Siendo definido en el potrero Rivas a unos 20 metros aproximadamente del portillo que da acceso al cuartón. Además el general Zayas en ningún momento estuvo en la vieja casona de la finca Jaime. Quienes sí estuvieron en ella fueron el coronel Teodoro Perpiñán y el teniente coronel Cristóbal Pérez, a su regreso del ingenio Mi Rosa en la noche del 29 de julio de 1896, por orientación del general Zayas.

    En estas seis expediciones participaron:

    Oscar Sánchez Arencibia: Jefe de la Sección de Arqueología de la UNHIC en Mayabeque

    Nivaldo Pérez Martínez: Vicepresidente de la UNHIC provincial de Mayabeque e historiador del municipio Quivicán.

    Ashley Gerónimo Viera: Secretario de Actividad Científica de la UNHIC provincial de Mayabeque

    Osvaldo Jiménez Vázquez: Zooarqueologo del Gabinete de Arqueología de la oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.

    Yakeline Caram Suarez: Especialista en Museología

    Elizabeth González Caram: Estudiante de Arqueología

    Miguel Ángel Cruz: Fotógrafo Profesional

    Idania Cervera Rodríguez: Profesora de Historia del Centro Mixto Nelson Acosta

    Maite Rodríguez Tojeiro: Miembro del grupo espeleológico Aguas Claras.

    Nobel Felipe Hernández: Presidente de la Sección de Base de la ACRC en el Asentamiento Poblacional Pablo Noriega.

    Autor: Lic. Oscar Sánchez Arencibia
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